¿POR DÓNDE? La mayoría de los ciudadanos andamos con cara de “what?”, porque bien a bien no entendemos lo que pasa. ¿Cómo que fue una elección copiosa?, ¿cómo que fue la más vigilada?, ¿cómo que la diferencia entre el primero y segundo lugar fue de más de 3 millones de votos y dicen que no ganó?, y entonces, ¿cómo que hubo trampa? Vaya usted a saber en qué va a acabar el enésimo proceso de inconformidad por la forma en que se desarrollaron las elecciones. Hay muchas más preguntas que deben contestarse pronto. ¿Qué hace que las elecciones en la capital, Morelos y Tabasco -en estos dos estados gobernaban PAN y PRI, respectivamente- sean reconocidas y la federal no? ¿Dónde está la bronca y cómo es que la izquierda no dispuso de un operativo a sabiendas de lo que pronosticaban? No podemos pasarnos 6 años más en el estira y afloja. Si para ello la “tranquilidad” lo da el “voto por voto, casilla por casilla”, como le decíamos ayer, pues a contar se ha dicho y sobre todo a reconocer pase lo que pase.








