LA IMPACIENCIA. Aunque es sabido que ciertos empresarios no pueden ver a López Obrador ni por asomo, algunos hicieron lo que sobradamente llamaron “el esfuerzo” de creerle en estas elecciones. A la mayoría, por lo que se está viendo, se les ha acabado la paciencia. El desplegado de ayer en los diarios es prueba de que van a contraatacar y más cuando se ha agredido a uno de los suyos, los dueños de las tienda “Soriana”. La impaciencia no es una buen consejera. Habrá que reconocer que hasta ahora las cosas se han movido en el marco del derecho y legalidad. Que no guste lo que hacen y que muchas de las pruebas que ha presentado la izquierda sean en muchos casos menores no es ocasión para que quienes se inconforman no tengan el derecho de hacerlo. Esto todavía no se acaba, pero si después de lo que falle el TRIFE entramos en un laberinto, entonces más que la impaciencia debe seguir prevaleciendo legalidad. Esperemos al 6 de septiembre o antes, como dijo Manlio Fabio Beltrones, a quien algo le contaron o algo sabe.
Voy derecho y no me quito…
* Los asistentes a la semana PyME pusieron cara de “what” cuando el presidente dijo que al acabar su sexenio, “a la mejor me vengo como PyME”. A la sorpresa se le sumó la duda, ¿en qué negocio está pensando Calderón?
*¿ Cómo está eso de que el PAN no permitirá que la alternancia sea regresión?, pues qué no llevamos doce años de regresión y por eso les fue como les fue en las elecciones. ¿No fue por eso que los echaron de Los Pinos?
* Mexicana sigue sin volar y por lo que se ve no volará. Es tal el enredo en que está metida que si algo queda claro es que no quieren ponerla en los aires de nuevo. ¿De quién es la mano que mece la cuna?











