CIVILIDAD EN LA LÍNEA 12. Tarde, pero aparecieron en el final del sexenio algunos signos de civilidad. La “izquierda” no le perdonó al presidente la elección del 2006. Hacia el final entre que se dividió, que López Obrador ya no forma parte del PRD y que quizá se vieron las cosas con otros ojos y más maduros, la civilidad les dio para sentarse y hasta inaugurar la nueva línea del metro. Ayer Calderón y Ebrard estuvieron inevitablemente juntos y de seguro no les quedó de otra que conversar y verse a los ojos, a diferencia de las tumultuosas reuniones de seguridad o las de gobernadores. La importancia de que la elecciones queden fuera de toda duda, con todo el dolor que pueden estar cargando los derrotados, construye ambientes y espacios para el ejercicio cotidiano de la democracia. Durante seis años nos la pasamos con partidos y gobernantes enfrentados, a lo que se suma que todos hablan de democracia pero resulta que no son demócratas, como decía el añorado líder del PAN Carlos Castillo Peraza. Habrá sido la inauguración o lo que sea, pero al final hubo cierta civilidad.
Voy derecho y no me quito…
* El PRI no va a dejar que el presidente se ponga la medalla por la Reforma Laboral. El dúo dinámico de Manlio y Gamboa lo dejó clarito. Uno dice que Calderón la verá aprobada en la comodidad y el otro que el panista no la planchó a tiempo.
* Se ve que está terminando el sexenio. Las caras del presidente, del jefe de gobierno, del que está por entrar en el DF y la del jefe de seguridad del DF en la inauguración de la Línea 12 del Metro los hacía ver hasta cercanos, claro, seis años después.
* Urge cirugía mayor por el papelazo que andan haciendo. De nada sirven sus caras de enojados y perdona vidas. Estos actores de ocasión no se dan cuenta de lo que está de por medio… son los PUMAS, ¿o de qué supone que estamos hablando?
Que conste que así lo dijo…
“No puedo contener las lágrimas y la emoción de que esté otra vez a mi lado. Siempre creí que estaba vivo”.
Teodora Ñaméndiz, nicaragüense integrante de la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos en su Tránsito por México, cuando encontró a su hijo Francisco en Veracruz, después de 27 años de no saber nada de él.
Numeralia
En 20 mil millones de dólares se calculan —hasta ahora— los daños por el paso del huracán Sandy por la costa este de EE. UU.