CALDERÓN. Va a ser difícil que ciertos sectores le reconozcan al presidente alguna virtud en el corto plazo. Todo esto revuelto y no hay justos medios. ¿Qué tanto los mexicanos somos diferentes de lo que éramos hace 6 años? La respuesta es lo que nos da la evaluación del sexenio. Si usted querida-querido lector vive diferente y se le han abierto nuevas posibilidades quiere decir que junto con lo que usted le ha batallado hemos mejorado. Sin embargo, bien sabemos que el país puede ser visto de muchas maneras. Desde el de los privilegios de algunos hasta los que viven mal, están mal y podrían seguir mal. México es muchos méxicos y por lo tanto muchas formas de vivir y de entender al país. El presidente dio ayer su versión de lo que éramos y de lo que hoy somos. Va a dejar la presidencia marcado por el tema de seguridad, los 50 mil o 60 mil muertos son ya su legado. El tiempo nos hará saber si sus seis años cambiaron la vida de los mexicanos y también será el que nos diga si seguimos igual o peor. Por lo pronto el balance nos lleva a claroscuros por doquier.
Voy derecho y no me quito…
* No fue casual el sonoro aplauso que se llevó Margarita Zavala ayer. Han sido seis años discretos, mire que veníamos de la protagónica Martha, pero sobre todo el de un trabajo sin escándalos, serio, en el que ha sabido estar cerca-lejos.
* Calderón y Peña Nieto se lanzaron porras. El presidente pidió apoyo al electo y este felicito al que se va por sus 6 años. Hasta parecían del mismo partido, o andamos en la civilidad política, se ha de imaginar qué dicen los “inconformes”.
* El aplausómetro se apoderó del Palacio Nacional. Entre nostalgia y ante una publico que colaboró para que la despedida fuera generosa, Calderón se conmovió, conmovió, lo que provocó que le apareciera una que otra lágrima; fue su adiós…




















