SNA es ciudadano

Se asegura que nuestro país es uno de los mejor diagnosticados. Quiere decir que a lo largo de muchos años a través de investigaciones y trabajo de campo se ha logrado tener un conocimiento de lo que más le duele a México. Se puede decir que sabemos cuáles son nuestros defectos y virtudes.

Es muy probable que en temas como la corrupción esta especie de máxima pueda aplicarse. Venimos discutiendo el tema desde hace mucho tiempo. Parecería que tenemos claro el diagnóstico y dónde están los principales frentes, y también por qué no se ha logrado avanzar con firmeza contra este flagelo.

No hemos avanzado, por lo que la corrupción se ha enquistado y también se ha acentuado. Lo paradójico es que en algún sentido nos hemos profesionalizado en ella. Por más que los programas de gobierno se llenen de promesas bajo el “vamos con todo contra la corrupción”, al final todo queda igual, en el mejor de los casos.

El Sistema Nacional Anticorrupción es la suma de esfuerzos, intenciones y convicciones de muchos años. Es un instrumento que en el papel es la respuesta idónea en tiempo y espacio para actuar directamente contra la corrupción. Es un sistema que puede cambiar el orden de las cosas y que puede cambiar también muchas inercias, las cuales hemos convertido en formas de vida.

Ayer se discutió en el Senado el SNA bajo el título “¿Dónde estamos y hacia dónde vamos?” La mirada que se tiene del sistema desde el extranjero seguramente resulta más positiva que la que tenemos nosotros mismos.

En el Banco Mundial y la OCDE, al SNA se le ve como un instrumento efectivo para enfrentar la corrupción. En el papel lo encuentran moderno y efectivo y se dicen prestos para trabajar con las diferentes instancias del Estado que participan y convergen en él.

Sin embargo, tienen fundadas interrogantes en varios temas. ¿Cómo le va a ir al sistema cuando se aplique en todo el país, por ejemplo en municipios de algunos estados como Guerrero, Oaxaca y Chihuahua? ¿Qué tanto va a participar la ciudadanía, eje fundamental para el funcionamiento y el desarrollo del SNA? ¿Quiénes serán los funcionarios que se van a responsabilizar de echar a andar el sistema para luego consolidarlo? ¿Qué tan comprometido estará el gobierno, siendo que ha sido históricamente un eje central para el desarrollo de la corrupción, y que particularmente en este sexenio ha evadido su responsabilidad en hechos de esta naturaleza en los cuales ha estado en el centro?

El optimismo sobre el presente y el futuro del SNA se cuestiona cuando aparecen estas interrogantes. ¿Qué tan capaces seremos de hacer a un lado estos diques que nosotros mismos nos ponemos?’

Estamos de nuevo construyendo instituciones modernas y efectivas y con base en diagnósticos precisos que nos colocan ante la disyuntiva de si seremos capaces de hacerlas valer en la práctica.

El SNA ha logrado superar limitaciones y grillas y hasta logró que se aprobara la 3de3. Es una oportunidad para enfrentar como nunca antes la corrupción. Es un instrumento pensado y diseñado durante años desde la visión ciudadana con base en diagnósticos e investigaciones, a los que hacíamos referencia al inicio del artículo.

Es todavía perfectible, como se anotó ayer, y más si nos atenemos a lo que los expositores presentaron sobre otros países. El camino del SNA es el indicado. El dilema que se ve venir es si se va a hacer un seguimiento regular y efectivo, si los ciudadanos lo vamos a hacer nuestro y si no lo vamos a dejar al ahí se va. La pelota está en la cancha de todos y todas, es la búsqueda de un nuevo destino.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

El problema está en el origen de la migración en lo general. Se debe a la falta de oportunidades, las condiciones de vida, la ausencia de políticas de los gobiernos. Por eso están los haitianos y los africanos en Tijuana intentando pasar a EE. UU. Si no fuera por ciudadanos de Tijuana y Mexicali la crisis sería mayor: Ernesto Ruffo, Senador del PAN, BC.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.