Independientemente de ahondar en el tema en la CONVICCIONES del sábado, es evidente que algo pasó con las transmisiones por “doña tele” de los Juegos Olímpicos. O no le resultaron tan atractivos al público o empiezan a tener cada vez mayor peso otros medios para informarse, y sobre todo para ver. Internet está creciendo y la televisión para muchos empieza a ser vista, sobre todo entre los jóvenes, como un medio “viejo”.
A pregunta directa entre jóvenes de EE.UU. entre 14 y 35 años sobre qué preferirían: dejar la televisión o su computadora, el 75% contestó que dejaría a “doña tele”. Esta misma pregunta se ha hecho a jóvenes universitarios en grandes ciudades del país y la respuesta no varía mucho de lo que se dice en la Unión Americana.
Lo que es un hecho es que las fórmulas que se siguieron en “doña tele” poco o nada atraparon a los televidentes como lo evidencian los ratings. Lo que se vio fue brutalmente comercial, los de Azteca no tienen freno, con fórmulas viejas, poco innovadoras y por momentos, muchos segmentos parecían refritos. Nada nuevo nuevo, y quizá ahí esté otra explicación de las bajas audiencias. Pocos momentos afortunados para “doña tele”. Las medallas de nuestros deportistas les hicieron fiesta, que si no, vaya usted a saber.









terra lo entendio muy bien, pienso que en sus estadisticas es probable que en las mañanas entre semana tubieran mas usuarios que alguna televisora
Por un lado es cierto están medios alternos a la televisión como vías más factibles de comunicación, pero si además agregamos las narraciones y comentarios simplones de los comentaristas de Televisa y TV Azteca aderezados por todo ese show cómico mágico musical con que acompañan sus transmisiones (en un formato que hay que reconocer dio resultado en la década de los noventas del siglo pasado), pues el resultado son programas deportivos poco atractivos para las nuevas generaciones. Conclusión: las emisiones deportivas de nuestro país tienen que renovarse o morir