DEBILIDAD. El gobierno ha tratado de ser prudente en los casos de Morelia, Chilpancingo y Oaxaca. Es un buen indicador. Por más que ande dando vueltas la tentación de utilizar la fuerza pública para someter a los manifestantes es importante tratar de que el diálogo y la negociación prevalezcan. La prudencia es un buen aliado pero no se debe confundir con debilidad. El gobierno debe ser firme en lo que decide. Tomar decisiones significa asumir la responsabilidad de lo que se hace. Dar pasos adelante para luego echarse para atrás lo va colocando en la debilidad y pierde peso en la negociación. La fuerza del gobierno debiera estar basada en la negociación sistemática pero sobre todo en la aplicación de la ley. El gobierno no puede estar metiendo a la cárcel a cuatro maestros de la Ceteg para que días después los libere como “parte de las negociaciones”. Un acto de autoridad terminó en un acto de debilidad, de plano mejor no los hubieran metido a la cárcel y se hubiera ahorrado esta “debilidad” en un conflicto que ya tiene muchas ramificaciones.
Voy derecho y no me quito…
* De nuevo con poca información las autoridades definieron el entorno de un crimen. No habían pasado ni 12 horas del asesinato de los hijos de dos reconocidos periodistas en Chihuahua y ya decían que no tenía que ver con la actividad de los padres. Solidaridad del NMX.
* No fue gran fiesta la 24 del PRD. Fue notoria la ausencia de los “caudillos”. El Sol Azteca anda en una encrucijada y todavía no termina por acomodarse después de la inevitable salida de AMLO y sus fervorosas huestes. El dilema es hasta cuándo seguir en el Pacto.
* La Profesora detenida ha optado por el silencio total y hace bien. Más vale que no provoque nada porque su expediente crece que crece. Junto con que se puso de pechito, está claro que la traían en la mira porque por lo mismo la familia Deschamps, con todo y sus hijazos, se la pasa bomba.
Numeralia
379 testigos protegidos utilizó la PGR en el sexenio de Felipe Calderón.
Que conste que así lo dijo…
“Hay jóvenes que desafortunadamente sí anhelan ser delincuentes, desafortunadamente, y esto se debe insisto, a que no les dimos un trabajo aquí desde el inicio”.
Julio Espín Navarrete, presidente municipal de Puente Ixtla, Morelos.