Por 4 votos a uno la COFETEL, Comisión Federal de Telecomunicaciones, decidió aplazar dos asuntos fundamentales: la transición digital y el otorgamiento de concesiones en materia de televisión. Es una decisión polémica que no es estratégica, más bien es una forma de proteger el actual status de la televisión abierta. El único voto en contra fue el del comisionado presidente Mony de Swaan.
Cada vez que aparece la posibilidad de una nueva cadena de televisión algo “pasa” que lo impide y neutraliza. Hace algunos años, don Isaac Saba se unió a Telemundo en la búsqueda de una concesión televisiva. La respuesta de Televisa y TV Azteca fue brutal. Durante varios días usaron groseramente su pantalla para desacreditar y neutralizar a don Isaac; al final, el empresario ya fallecido, optó por hacerse a un lado.
A lo largo de varios años, Mony de Swaan ha insistido en la imperiosa necesidad de abrir la televisión, lo que le ocasionó ser señalado por quien ya sabe. Su voto vale por el compromiso y las seguras presiones que tuvo. Los otros 4 comisionados hicieron mutis y votaron por hacer a un lado una discusión que llega a todos los ámbitos del país. No se puede hacer nada sin que el duopolio lo decida, así es en los medios, en la política y ahora en la economía.
UNA VERDADERA PENA.