Lodo, lodazal y despiadadas

El balance de las campañas tiene pocas luces. No es que se pida que los y las participantes que no se confronten, que se hagan íntimos amigos y que además hagan propuestas coherentes y cumplibles.
En lo general los procesos estuvieron cargados de acusaciones, filtraciones de audios y videos, -es evidente que ya existe una industria y un mercado en la materia-, insultos, más una lista interminable de elementos que se presentaron en al menos seis meses.

Una de las definiciones de las campañas la hicieron dos políticos que son parte fundamental de la gobernabilidad: el presidente por una parte aseguró que las campañas estuvieron llenas de “lodo” y ayer el titular de gobernación las definió como “despiadadas”.

Si para estos dos personajes fueron vistas de esta forma, no es difícil imaginar lo que puede pasar por la cabeza de los ciudadanos, muy en particular los de los estados en donde el domingo habrá elecciones.

La política en el país tiene como una de sus grandes esencias y definiciones la desconfianza. La democracia resulta cara porque al tener a la desconfianza como forma de vida nos la pasamos buscando controles y mecanismos de seguridad que den certidumbre, los cuales nos salen muy muy caros. Buscamos en las leyes lo que no se da entre nosotros, la confianza en el otro. La democracia en si no es cara, nosotros la hemos venido encareciendo.

Lo paradójico de las cosas es que no se vislumbra que hayan surgido voces en estos meses que busquen cambiar el estado de las cosas. Las quejas son interminables, las críticas están en todos lados y los partidos se la pasan presentando denuncias en el INE, con base en un modelo de comunicación política que ellos diseñaron y aprobaron.

No hay muchas salidas de no ser que los partidos decidan cambiar el modelo político que ellos hicieron. Mientras no decidan hacerlo lo que viene puede resultar más lamentable de lo que se ha presentado hasta ahora, y como no se ve que vaya a ser diferente más vale que nos vayamos preparando para lo que viene, lo que incluye el camino para la elección presidencial.

La democracia y los ciudadanos estamos atrapados por los partidos los cuales saben o debieran saber lo que pasa por el imaginario colectivo. Saben del hartazgo porque suponemos que lo ven y lo viven en sus entornos, si no fuera así estarían todavía más ajenos al mundo de los ciudadanos, ese al que debieran representar.

No hacen casi nada en está materia porque si toman decisiones se pueden ver afectados en más de un sentido, se alteran sus privilegios, su relación con los medios de comunicación y sobre todo el dinero les puede dejar de llegar.

Las campañas políticas han puesto en evidencia que el modelo de comunicación política tiene que cambiar. Algunas de las variantes podrían estar en los tiempos de los candidatos en los medios y en el diseño de los mensajes.

En medio de la confusión y los aprovechados, tenemos campañas para gobernador a las que se le cruzan las presidenciales. No hay necesidad de que se explicite que buscan, es cuestión de ver la propaganda de los partidos, la cual se supone debiera abocarse a los estados pero termina siendo usada en los medios para otros fines. No hay necesidad, insistimos, de que se explicite nada, queda claro de que se trata y lo que buscan.

La situación obliga a poner un alto en el camino de no ser que queramos seguir entre mentadas de madre, insultos, filtraciones, videos, audios y desacreditaciones particulares y familiares. Todo esto envilece la política y termina en el olvido y en el no pasa nada. Al final los ciudadanos descartamos, nos abstenemos y pocos casos elegimos.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:
Maduro está comprando tiempo pero no le va alcanzar. Para el presidente venezolano el referéndum es un golpe de Estado. Su popularidad está más baja que nunca con un país que está dividido. Venezuela es la nación de Latinoamérica que más armas compra, es un dato.
Albinson Linares. NYT.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.