Lo que queda

El presidente ya debe ir pensando en la ceremonia del adiós. En su discurso de ayer, con motivo de los cuatro años de gobierno, por momentos habló como si ya estuviera en la parte final de su administración.

El presidente debe saber cómo lo ve la sociedad mexicana: las encuestas en materia de popularidad lo colocan apenas arriba del 20 %. Con todo y que ha insistido en que no gobierna pensando en su popularidad, es un hecho que estando o no ella de por medio le va mal.

La sociedad ya puso al primer mandatario una calificación. Se le ve con pocas luces y muchas sombras. El paso del tiempo es lo que puede otorgar una mirada diferente al sexenio.

Si las reformas cumplen con sus objetivos originales todo lo que hoy se ve de una manera justificablemente crítica puede tener variantes significativas. De otra forma se va a confirmar lo que se dice y piensa, a lo que se va a sumar el escarnio contra el Ejecutivo, el cual lo ha venido acompañando sistemáticamente.

Lo hecho, hecho está y estando a menos de dos años de terminar Peña Nieto va perdiendo capacidad de maniobra. Lo que queda, lo cual no es poca cosa, es su influencia en la elección del candidato a la presidencia por su partido.

Sin embargo, si su imagen no logra revertirse, el propio partido se verá obligado a deslindarse de él lo más que se pueda. Con los bajos niveles de popularidad que tiene el Presidente, el PRI puede terminar cargándolo en el proceso electoral.

En las pasadas elecciones de junio las derrotas priistas tuvieron razón de ser. Para entenderlas hay que revisar la imagen y lo que la gente piensa del PRI, la impunidad y la corrupción en algunos estados gobernados por el tricolor, así como la imagen y lo que la gente ve y piensa del presidente y en general de su gobierno.

Fue un todo que para fines prácticos y de futuro coloca al primer mandatario en el centro del debate. El desenlace del sexenio pinta para ser diametralmente opuesto a su inicio. La apuesta presidencial está en que las reformas apuren su tiempo y que los beneficios se puedan sentir al menos en el mediano plazo.

Ayer en su discurso por los cuatro años de gobierno ante servidores públicos les pidió que no se pongan a “inventar ni a descubrir el hilo negro”; es el tiempo, dijo, “de trabajar sobre las metas trazadas”.

Peña Nieto sabe que tiene que empezar a cerrar la casa, pensar en su legado y también en la posibilidad real de que el PRI pierda la presidencia. Lo que queda del sexenio efectivamente debe ser para “consolidar metas”, pero debe ser además para que el presidente defina cómo quiere ser visto a futuro.

Tiene tiempo para pensar y actuar en ello. Lo que queda del sexenio le da espacio para revisar lo que ha provocado una profunda molestia e indignación entre la población. Los temas de corrupción los tiene a la mano con la ventaja de que sigue estando en su ámbito poder actuar.

Está también en su espacio y conveniencia hacer cambios en su gabinete. Hacerlo es atender a la crítica y ser sensible a lo que se dice sobre su equipo, en particular sobre el titular de Sedesol.

Al Ejecutivo no se le perdona una, a lo que se suma que no se ayuda. Lo que queda del sexenio le da margen de maniobra. Los escenarios del país nos colocan con las manos en la puerta. El presidente empieza a estar solo, en tanto que los que lo rodean empiezan a pensar en otra cosa.

¿Cómo quiere el presidente que se le recuerde y qué está haciendo para ello? En lo que queda del sexenio lo veremos y sabremos.

RESQUICIOS
Así nos lo dijeron ayer:

Nuestro semanario llegó a información que tienen las autoridades que no han dado a conocer. Uno de los integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación que presentamos en la portada nos amenazó. Llevábamos un tiempo en Tijuana en que había disminuido la violencia de alto impacto. Desde que entraron Peña Nieto y el gobernador de BC se relajó la seguridad. La lucha de los cárteles en la ciudad está de vuelta: Adela Navarro, directora semanario Zeta.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

Add a Comment

  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.