PERIFÉRICO. Nadie duda de las bondades de las obras en la ciudad, sobre todo en el Periférico. Es cosa de imaginar el futuro y ver las pomposas maquetas para suponer que algo de todo esto nos va a beneficiar. Sin embargo, el desgaste ciudadano para los que circulan en las zonas en construcción o viven alrededor de ellas ha sido brutal. Quien se atreve a cruzar el Periférico en horas pico, ya todas las horas son pico, es porque no tiene de otra, es la única opción para llegar a su casa o a su centro de trabajo. Ha sido una obra interminable. Junto con la construcción del Metro que va a cruzar la ciudad, los vecinos de la zona han perdido en muchos casos sus negocios, por pequeños o grandes que sean, y hasta para salir de sus casas casi que tienen que pedir permiso. No dudamos de los beneficios, pero ¿quién les va pagar el desgaste y los problemas que les han causado las obras? Se va a beneficiar, pero de que ya perjudicó a muchos no hay duda. Si de por sí el desgaste ciudadano es alto, imagine el de los vecinos. ¿Quién va a pagar esta cuenta cotidiana?
Voy derecho y no me quito…
* El PRI pasa a la ofensiva porque: 1. Está viendo que se le viene abajo el teatrito y está cerca algo “fuerte”; 2. Se sabe ganador y quiere desacreditar a AMLO por aquello de las movilizaciones con presidente electo.
* La pregunta que ronda entre los bancos españoles en México es qué va a pasar con ellos. Ni modo que pedirles que reinviertan algo del 34% de sus ganancias en México, si nunca lo han hecho menos ahora.
* ¡Ouuuuch! Se escuchó en la casa de Xóchitl Gálvez. No tiene claro si su hermana es una secuestradora, si es fuego amigo, o si es una reedición mexicana de Florence Cassez, como sea ¡ouuuch!








