DE LA GREÑA. Quién sabe si el PAN se tiene que refundar, reinventarse o empezar de nuevo. El partido ha perdido una de sus grandes virtudes: la cohesión. Andan en un todos contra todos y va creciendo una corriente interna que no quiere ver al presidente ni en pintura. Están tratando de llevar su asamblea para después de que Calderón deje Los Pinos, para no permitir que la decisión de cambio en el partido, después del desaguisado, venga desde la casa presidencial. El problema para el PAN es que este trance puede ser irrelevante debido a que en el partido empiezan a aparecer algo así como las tribus en el PRD. Hay grupos que desde el inicio del sexenio fueron materialmente echados a un lado y quieren reivindicarse, hay otros que quieren el poder y otros más que se plantan como refundadores y no tienen la más mínima presencia entre las bases. Están en problemas serios que solo se podrían resolver con el regreso a sus básicos pero modernizados y con el paso del tiempo, pero de que hoy no tienen ni pies ni cabeza no hay duda.
Voy derecho y no me quito…
* Lydia Cacho de nuevo está siendo amenazada. ¿Quiénes son? ¿De qué se trata? ¿Qué están haciendo las autoridades? ¿Por qué los periodistas están en situación tan endeble para desarrollar su chamba?
* Como en la película “Mi Pobre Angelito”, “lo hizo de nuevo”. Peña Nieto parece no tener remedio. Mire que confundir los apellidos de Paola y Alejandra es como para jalarle las orejas a quien lo hizo o a él mismo.
* Organizaciones como “Honestidad Valiente” deben o no pagar el ISR. Si el SAT se encargó de filtrar la información es su obligación actuar o aclarar. El vacío en que nos está metiendo alienta la insana especulación.








