La Razón

En el conmigo o en contra mí

El estás conmigo o estás contra mí no sirve. Tarde que temprano termina revirtiéndose y si algo provoca es confrontación y división. Lo que parece una consigna en la búsqueda de sumar, por lo general concluye restando, llevando, en muchos casos, los escenarios al radicalismo.

Para López Obrador, quien no está con Morena, está con la “mafia del poder”. La declaración está cerca del simplismo político. Las sociedades si por algo se distinguen hoy en día es por su diversidad y su pluralidad, es lo que las hace fuertes.

Es la diversidad que va a enfrentar, ante la eventualidad de que sea presidente del país, si a algo se debiera obligar es a tener una mirada amplia. No puede remitir en automático a quienes le toman distancia o a sus críticos ser parte de la “mafia del poder”.

Si así ve las cosas no le va a dar para gobernar el país. La sociedad es cada vez más crítica e informada y va a tener que gobernar para todos, empezando por quienes disienten y por aquellos que forman lo que llama “mafia del poder”, por cierto, algunos de ellos ya están en su partido.

La importancia de que Morena sea un partido abierto tiene como ventaja que si López Obrador llega a Los Pinos va a tener en la organización un soporte real y analítico de su gestión, que además le permita fortalecer la gobernabilidad.

La historia del PAN y PRI en Los Pinos ha sido en lo general desafortunada. El PAN terminó haciendo lo que criticó del PRI a lo largo de 75 años. Particularmente, Felipe Calderón se encargó de usar y mover el partido a su antojo.

Colocó a sus cuates al frente del PAN, lo que muchos de los militantes del partido no se lo perdonarán. Primero fue César Nava y luego Germán Martínez. Los dos salieron por la puerta de atrás. Aquello de no vaya ser que ganemos Los Pinos, pero que perdamos el partido sigue retumbando entre los panistas.

A pesar de la gran influencia de López Obrador en el todo de Morena, el partido va a tener que entrar en una etapa en que su líder todopoderoso, —en ningún otro partido se da un fenómeno como en Morena, en donde se concentre de manera tan abrumadora el poder en una sola persona—, delegue funciones y acciones.

La actual estructura de Morena va a tener que cambiar. Todo está concentrado en que López Obrador sea presidente, el tema, aunque no les guste, a menudo termina por verse como una obsesión del tabasqueño.

Junto con el todo o nada de López Obrador tuvimos ayer otra declaración que poco ayuda al debate. El Presidente aseguró que quienes están contra la Reforma Educativa están contra México.

No tiene sentido encasillar un proyecto de tanta importancia en el todo o nada. La fortaleza de la reforma está en la crítica y análisis que sistemáticamente se haga de ella. Colocar la reforma bajo el estar con ella o contra ella le quita su valor y trascendencia, que sin duda alguna lo tiene.

Peña Nieto y López Obrador se movieron bajo los mismos lineamientos el mismo día. Si algo no nos conviene es estar bajo posiciones radicales.

Somos, con virtudes y defectos, una sociedad plural, diversa, crítica que cada vez se opone con mayor vehemencia al todo o nada o al conmigo o contra mí en el cual nos quieren meter.

- RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer.

• El viernes pasado tuvimos un incidente grave, nuestro equipo fue interceptado, bajado de su vehículo y golpeado con machetes. Los agresores iban armados con escopetas y pistolas. Hace algunos meses por amenazas.

Yo insisto que en lo de las grabaciones me pusieron una trampa para afectar mi imagen. Yo ya demostré que los videos estaban editados y además regresé el dinero. Quienes me grabaron son quienes pueden estar detrás de quienes me amenazaron. Pienso que en el partido quisieron sacar beneficio al victimizarse. En mi caso todos en Morena se me vinieron encima y en el de Tláhuac no hicieron absolutamente nada: Eva Cadena, exdiputada de Morena.


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6 mil 788 millones

No ha sido posible hacer elecciones que generen certidumbre plena, siguen estando en un buen número de casos bajo el manto de la desconfianza.

Si no fuera así, no nos costarían 6 mil 788 millones de pesos para nueve partidos políticos, a lo que ahora hay que sumar candidatos independientes. Es importante aclarar que esta cantidad es sólo para las elecciones de carácter nacional, las de los estados y la Ciudad de México deben sumar un poco más de 5 mil millones de pesos más. El gran total que vamos a pagar debe estar cerca de los 12 mil millones de pesos.

Si esta cantidad se compara, sin maniqueísmo de por medio, con lo mucho que se pudiera hacer con ese dinero en el país, la suma podría resultar hasta grosera.

Sin embargo, no nos confundamos, la democracia es la forma de vida que le da sentido a las relaciones entre los ciudadanos, y es la manera en que podemos tener una forma de organización y representatividad en la toma de decisiones.

El gran problema que se puede venir es que con todo y lo que se invierte en el proceso electoral de nuevo gane el descrédito y la desconfianza. Desde 1988 hemos sido testigos y hemos visto una y otra vez reclamos, tomas de calles, impugnaciones y hasta tuvimos lo que dieron por llamar una “presidencia legítima”.

Tenemos una democracia que nos ha costado, no sólo dinero, por cierto, la cual seguimos sin alcanzarla a plenitud. Tenemos democracia, pero a menudo nos faltan los demócratas.

Es evidente que a nadie le gusta perder, lo importante, por obvio que sea repetirlo, es asumir que en democracia se gana y se pierde, es uno de sus fundamentos. Felipe González, expresidente de España, decía que a los demócratas se les termina por conocer más en las derrotas que en las victorias.

Además de una elección muy cara también se nos viene un proceso muy competido. Es un enigma cuál será la reacción de los derrotados y más si a Morena no le alcanza, por las buenas o por las malas, llegar a la Presidencia.

En medio del descrédito en que viven los partidos y los políticos y la campaña que han hecho en contra del INE, a lo que se suman sus controvertidas decisiones, todo podría terminar por ser impugnado. De nuevo nadie ganaría y quien fuera la o el presidente estaría bajo la crítica y la desconfianza. Los millones gastados no cumplirían a cabalidad la función para la que fueron destinados.

Pensar en salidas alternas como en la reposición de un proceso es perder de vista los motivos que hay detrás de ello. Nadie gana, como podría pasar en Coahuila, porque lo que hay de fondo es que los participantes, o al menos uno de ellos, hizo trampa y violó la ley a sabiendas de lo que hacía.

Para reponer o volver a hacer elecciones se tiene que echar a andar de nuevo la maquinaria electoral y también de nuevo meter una fuerte inversión de dinero debido a que una de las partes, o las dos, hicieron trampa.

Lo que se exige para los partidos políticos en el proceso electoral del año entrante, el cual formalmente empieza el 8 de septiembre, es elevar el nivel del debate; aceptar las reglas, apegarse estrictamente a los gastos de campaña, determinados y aprobados por ellos mismos en el INE; dejar en manos de la sociedad la elaboración y organización de los debates; dejar de echarle la culpa de todo al INE; y lo más difícil, saber ganar y, sobre todo, saber perder.

Si los casi 12 mil millones de pesos pueden terminar por tener sentido y valor social, la respuesta está en lo que hagan los partidos políticos y sus candidatos. Es mucho dinero porque buena parte de él se explica por la desconfianza, una de las pocas cosas que paradójicamente nos une.

RESQUICIOS. Así nos dijeron:

•Lo ideal sería un candidato que no fuera joven porque ya vimos que no resuelven bien los problemas. El Presidente sigue siendo el fiel de la balanza. El 80% en contra del presidente y el PRI me dice que tenemos que pagar por ello y que no va a ser nada fácil lo que viene: María de los Ángeles Moreno, PRI.

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Posted on by Javier Solórzano in Editorial, La Razón, Quebradero 1 Comment
  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.