“No espiamos”, ¿seguro?

bloggif_594c0bffdbd48

Demos una segunda vuelta al tema de los “indicios” del espionaje. Al gobierno no le viene bien tratar de restarle importancia a la denuncia sobre espionaje, presentada en The New York Times.

No basta con que asegure que no tiene nada que ver y que “no espía”. Independientemente de su presunta responsabilidad, es la garantía de la seguridad de los ciudadanos lo que lo obliga y compromete como el eje de la sociedad.

Tuvieron que pasar dos días para que la PGR asumiera su responsabilidad e informara que va a investigar lo que pasó. Dejar las cosas en que los afectados, bien podríamos decir los espiados, presentaran una denuncia ante la PGR era una forma de hacerse a un lado o de plano lavarse las manos.

Un hecho de esta naturaleza, que es publicado en la primera plana de uno de los diarios más importantes e influyentes del mundo, sino es que el más importante —hecho que también forma parte de la ecuación—, no puede verse con desdén y menos con un “yo no fui”.

Tampoco puede apostar al paso del tiempo, esperando que otros hechos lo sometan o que pasen el tema a segundo plano, para que sea llevado directamente a la nave del olvido. El asunto no se va a ir y más bien se está metiendo en el ánimo crítico y de hartazgo, que se ha ido incubando en contra del gobierno.

A estas alturas poco está importando el que todos sepamos que se ha espiado desde siempre, y que cualquier persona ha sido o es escuchada o seguida, lo que incluye a mucha gente dentro del propio gobierno, como le pasó a Manlio Fabio Beltrones en 2009.

¿Qué tan diferente es lo que denuncia The New York Times a lo que ha pasado en otras ocasiones, y que se reconoce como una actividad regular?

No es que los personajes investigados sean más o menos importantes que otros que también hayan pasado por lo mismo. Lo que pasa es que queda en evidencia la presunción, dice NYT “indicios”, de que el Estado utiliza recursos del Estado para espiar a los ciudadanos que son parte del Estado.

¿Por qué las miradas se dirigen hacia el presidente como presunto responsable? No se debe a que necesariamente haya sido él quien haya diseñado la estrategia. Si no está en él lo que pasó, sí puede estar en él la responsabilidad, siendo la cabeza del gobierno mexicano, haya sido o no el que propuso espiar. Recordemos que solo el gobierno tiene acceso al programa utilizado para espiar y, por ende, intimidar.

No se descarta que pueda haber fuego amigo como parte de las luchas intestinas del poder, a lo que hay que sumar el 2108. De cualquier manera la actitud, hasta ahora, ha sido más bien pasiva por parte del gobierno. El muy repetido “no espiamos” de estos días no significa que se les crea y que no espíen.

El total de las personas, de las cuales hay “indicios”, tienen un común denominador: son severamente críticas, con razones fundamentadas, del gobierno. A querer o no bajo estas premisas, algunos elementos de este rompecabezas terminan por embonar.

No se ve cómo vaya a salir el gobierno de este lance. Hacer una revisión pública del programa Pegasus, trasparentar en la medida de lo posible lo que se ha hecho hasta ahora con él, y demostrar a los “espiados” que van a estar con ellos, es de lo poco que tienen a la mano.

No basta ni con un “no espiamos” ni con un “yo no fui”.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

• A pesar de que tengo un amparo sé que puede venirse algo fuerte en mi contra. Está valiendo más lo político que la justicia. Cuando pasaron las cosas yo fui la primera que presentó una denuncia. Yo he manifestado que los recursos de los legisladores se deben usar para sus representados y sus actividades legislativas, no para los partidos políticos. La trampa que me hicieron viene de casa, del interior de Morena. Estoy enfocada en hacer valer la justicia en mi caso, pero los políticos no tienen freno. El licenciado (López Obrador) debería saber lo que pasa como máximo líder del partido. Eva Cadena. Diputada Independiente.

Posted on by Carlos Candiani in Quebradero 1 Comment

One Response to “No espiamos”, ¿seguro?

  1. Honorio

    Los sospechosos de este tema, rápido y furiosos aventaron la piedra, el Estado, debe tener información de lo que se mueve y se escucha, un estado que no sabe, lo que pasa en su patio, está condenado al fracaso, no se justifica, pero tampoco se debe pegar el grito en el cielo, “quien este libre de pecado”

     

Add a Comment

  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.