¡Aguas!

No hay manera de que la Ciudad de México se aísle de la influencia y la presencia de los grandes cárteles de la droga. Si bien no dirimen sus diferencias y la lucha por la plaza, como lo hacen en otras ciudades, es evidente que, por lo que significa, la ciudad les resulta clave.

La Ciudad de México si para algo es útil a los capos es para esconderse, moverse hasta cierto punto con libertad y sobre todo para desarrollar sus operaciones.

Para eso la usan, para poder hacer “negocios” aprovechando la densidad de población, el poderse cambiar de casa hasta en tres o cuatro ocasiones en períodos cortos de tiempo para no levantar sospechas, pero sobre todo aprovechan el anonimato que ofrece la gran ciudad.

Ante la detención de Dámaso López los vecinos de la colonia Anzures, donde vivía el Licenciado, se sorprendieron ante el hecho porque “eran buenos vecinos, no estaban armados, saludaban y no hacían escándalo”. Lo que queda claro es que nadie tenía la más remota idea de quiénes eran sus vecinos.

La presencia de los grandes cárteles de la droga es un hecho evidente, por más que las autoridades locales lo quieran soslayar. En lo que tienen razón es en que no actúan como lo hacen en otras ciudades y que su influencia en la vida cotidiana en la capital es menor.

Sin embargo, cada vez está siendo más recurrente su presencia, lo que podría derivar en una influencia mayor, más allá de sólo hacer operaciones o vivir a plazos en la ciudad.

La hasta ahora abrumadora presencia del narcomenudeo, ligada directa o indirectamente a los cárteles, podría adquirir otra dimensión nada fácil de enfrentar y revertir.

Un fenómeno que abre esta posibilidad es que la ciudad está siendo cada vez más violenta y por ende la impunidad gana espacios. La violencia, no necesariamente provocada por los narcotraficantes, está siendo cada vez más alarmante, severa, incontrolable y grave.

Los tres primeros meses del año han sido apabullantes. Los reportes de Semáforo Delictivo, que dirige Santiago Roel, presentan cifras en que en la mayoría de los delitos, como homicidios, lesiones, robo a negocios, robo a casa habitación, violación y extorsión, ha crecido, en algunos casos de manera importante.

Los que se han conservado en sus parámetros son el secuestro y el robo a vehículos. En el primer caso la baja está sobre el 10 % en comparación con el año pasado, estando focalizado el problema en Iztapalapa, Tlalpan, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero. En lo que corresponde al robo de vehículos bajó poco, solo 1 %. En Iztapalapa se reporta el mayor número de casos.

Sobre la problemática que vive la ciudad nos decía ayer Santiago Roel que una de las formas en que se puede enfrentar el fenómeno es que las autoridades reporten y transparenten la información que tienen, que no la escondan: “No ayuda en nada”.

En la ciudad no podemos ponernos a modo, “de pechito”, ante los cárteles de la droga. La capital es un espacio suculento para los capos. Si en la ciudad se pierden los endebles equilibrios el coctel puede ser catastrófico y de altísimo riesgo.

Los grandes cárteles efectivamente no actúan como en otros lugares, la organización de la ciudad es compleja. Sin embargo, la situación de violencia que vive la capital del país lo puede hacer factible; ¡aguas!

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

• El gobierno debe hablar e informar con claridad sobre la violencia hacia los periodistas, lo que puede permitir construir la verdad de los casos. Hay una perversidad del gobierno respecto a la transparencia porque los MP llevan a efecto filtraciones que construyen mediáticamente los casos, lo que no significa que al final esas filtraciones terminen por ser la verdad o la sentencia. No hay indicios de que las agresiones vayan a disminuir, la Fiscalía se ha convertido en un ente incapaz. La violencia contra la prensa se ha agudizado, como lo muestra el asesinato del periodista de Morelos Filiberto Álvarez Landeros hace dos días.

Posted on by Carlos Candiani in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.