Apenas van 100 días

Con Donald Trump nunca hay que bajar la guardia. En estos primeros 100 días de su mandato ha hecho de todo. Ha convulsionado, agredido y provocado a su país y al resto del mundo. Lo único que lo ha contenido son las instituciones de su país.

Algunos presidentes le han hecho frente, pero Trump responde por lo general con actitudes groseras e irrespetuosas y sin la más mínima educación, respeto y diplomacia.

En su reunión en la Casa Blanca con la canciller de Alemania, Angela Merkel, no tuvo la educación para estrecharle la mano ante la petición de los periodistas por aquello de la foto. Dijo que no se había dado cuenta, nadie le creyó.

Lo que realmente no le había gustado fue que, en el encuentro que habían sostenido, Merkel no cedió a las presiones y desplantes de Trump. La canciller representaba a su nación, pero también lo hacía como presidente en turno de la Unión Europea.

En política exterior Trump ha ido de tumbo en tumbo. Recordemos cómo teniendo a su derecha al primer ministro de China en la Casa Blanca le informó a su país y al resto del planeta que había decidido horas antes lanzar 50 misiles en contra de Siria.

Un buen número de estos misiles cayeron sobre objetivos no planteados, no se sabe dónde ni si alcanzaron a civiles. Lo importante para Trump fue la demostración de poderío y de fuerza, no se preguntó por los daños colaterales y víctimas.

Bajar la guardia ante Trump es creer que va a cambiar y eso no va a pasar. Integrantes de su gabinete han tratado de atemperar los ánimos y hacerlo ver como negociador y diplomático, pero es cuestión de que pase al menos un día para que Trump desmienta con sus declaraciones y actos a su propio equipo.

En estos 100 días del magnate presidente, México no ha dejado de ser uno de sus grandes objetivos. El TLC es una de sus obsesiones, lo trae en la mira. Ha anunciado que en los próximos días el tratado va a tener una redefinición, la cual tendrá “muchas sorpresas buenas para Estados Unidos”.

En dos semanas la discusión sobre el TLC subirá de tono. Para México todo va contracorriente. Un escenario por venir será el interno entre México, Estados Unidos y Canadá, en donde se debatirán, suponemos con razones y análisis, los cambios que pueda tener el tratado, en tanto que el otro escenario estará encabezado directamente por Trump.

El presidente se va a dedicar a llenarnos de más adjetivos, porque a la par viene la definición sobre la construcción del muro. Trump reiterará que un país al que tiene como frontera al sur llamado México se ha aprovechado, gracias al TLC, de la nación más poderosa de la Tierra, llamada Estados Unidos.

A Donald Trump no hay manera de “domesticarlo”. No está en sus entrañas ver y tratar de entender al otro u otra. Es un negociador, comerciante y empresario que aprovechó la coyuntura y el momento político de su país para llegar a la presidencia; en la misma Unión Americana ya no saben qué hacer con él.

Si un país tiene que estar en alerta constante ante Trump es el nuestro. No le gustamos, no le gusta cómo somos, no le gustan los migrantes, no le gusta la frontera, no le gusta el TLC, y lo más significativo, no le gusta que seamos sus vecinos.

Trump no va a cambiar con México. No ha podido hacer lo que quiere porque en Estados Unidos se lo han impedido, pero no nos ha dejado de tener en la mira.

Estos 100 días ha soltado las manos aunque no ha podido hacer lo que quiere, pero no quita el dedo del renglón. Que se cuide el que se distraiga o quien se la crea.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

Lo primero que hay que reconocer es la gran deuda que tiene el Estado mexicano con los familiares de desaparecidos y con los mismos desaparecidos. Quienes han hecho el gran esfuerzo por encontrarlos han sido sus familiares y amigos, son quienes quieren verdad y justicia. El caso de las fosas encontradas cerca del centro del puerto de Veracruz muestra desinterés, negligencia y quizá hasta complicidad de la autoridad: Jaime Rochín del Rincón, CEAV.

Posted on by Carlos Candiani in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.