Los salvadores de la patria

Los de la clase política están haciendo a un lado el presente, lo único que parece importarles es el 2018. Están, particularmente en lo que se sigue llamando la izquierda, en el juego del saltimbanqui. Buscan subirse al tren de López Obrador.

Algunos priistas intempestivamente se dieron cuenta de que su partido ya no les funciona y se han ido integrando a las huestes del tabasqueño. Justifican su decisión como estratégica para apoyar y sumarse a los nuevos “tiempos que requiere el país”.

Eso dicen, eso creen y con ello justifican su decisión. Están en su derecho, pero por lo visto a lo largo de muchos años el líder de Morena no parece ser un hombre abierto, más bien se le ve cerrado a temas en los que no está de acuerdo.

Hay varias maneras de ver la postura de quienes dejan el PRI y de quienes abandonan otros partidos para sumarse a Morena. Desde quienes ven un proyecto nuevo e innovador para el país, o los y las que de plano de la noche a la mañana se sintieron iluminados, lo que los lleva a los terrenos del oportunismo.

Lo que es un hecho es que entre los priistas y en el propio gobierno están claros de que las posibilidades de perder Los Pinos son realmente altas. Si algo quisieran los priistas dentro y fuera del gobierno es que no se acabara el sexenio. Saben que lo que se les puede venir es de tal incertidumbre que los puede llevar a la cárcel.

Quizá algunos estén relativamente tranquilos confiados en que la libren por lo declarado por el eterno candidato. Sin embargo, no deben perder de vista que en los últimos años se han creado instituciones autónomas que se tienen que hacer valer, sin importar de quién se trate y de lo que se trate.

La obsesión por el 2018 pasa por la elección en el Estado de México. Les importa ganar para llegar fuertes a la elección presidencial. De lo que se trata es de apuntalar el camino. La presencia del gobierno en Estado de México de estos días es desmedida y hasta provocadora. Se podrá justificar que los programas sociales no pueden suspenderse por las elecciones pero en tiempos electorales de manera inevitable se identifican con gobierno y PRI.

En la obsesión también se halla el PAN y particularmente la muy movida Margarita Zavala. Está en el ring con Ricardo Anaya y con Rafael Moreno Valle, quien tarde que temprano deberá aclarar la deuda que dejó en Puebla.

Aunque Margarita quiera hacer ver las cosas de otra manera es un hecho que se le va a aparecer el fantasma de Felipe Calderón, en el PAN es tema recurrente. Cada vez existen más evidencias de que los grandes problemas de seguridad empezaron con quien era entonces presidente.

Si bien los que hoy gobiernan han puesto de su parte, es cuestión de que Margarita pueda enfilarse para que sea sujeta a una gran cantidad de críticas razonables y justificadas por lo que hizo su marido en aquellos días, cuando dijo que se iba a enfrentar a una guerra contra el narco para luego decir que siempre no.

La obsesión por el 2018 de los suspirantes parte de que con ellos o ellas las cosas cambiarían en el país. En algún sentido se ven como salvadores de la patria y no lo son, por más que se los hagan ver sus fervientes seguidores.

La limitada democracia interna de los partidos presagia que los candidatos van a ser designados por las elites de los partidos más que por sus bases. El PRI está en el vacío en busca de alguien que al menos sea un fuerte competidor. Morena ya tenía candidato antes de nacer. El PAN se encuentra en un embrollo interno porque le ha aparecido un pasado que quiere regresar y el cual está señalado. El PRD está en medio de una serie que bien podría imaginar Netflix.

Entre ellos está la o el “salvador de la patria”.

RESQUICIOS

El ¡eeeehhh pu…! ya forma parte del anonimato de la tribuna. No nos parece divertido u ocurrente. Solo un mazazo de la todopoderosa FIFA lo va a atemperar y eso quién sabe. Ya adquirió otro sentido de lo que un día a alguien se le ocurrió en el estadio Jalisco.

Posted on by Carlos Candiani in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.