El muro, cueste lo que cueste

Al país se le van juntando problemas en las fronteras. La zona ha pasado por tensión y violencia, pero ha sido y es el espacio social de vida, cultura y convivencia de millones de personas.

No están ajenos a lo que pasa con los migrantes y saben lo que significa para muchos buscar cruzar y lo que es para los que no pueden lograrlo. La frontera termina por ser su zona de espera en lo que consiguen cruzar la línea.

Los habitantes de la frontera se han acostumbrado a vivir con una población flotante con la cual han sido profundamente solidarios. No es casual que en las ciudades fronterizas del norte y el sur hayan surgido centros de defensa y albergues para los migrantes.

En el caso de los haitianos en Tijuana y Mexicali, quienes esperan cita con las autoridades de EE. UU. para intentar ingresar a la Unión Americana, la solidaridad y el apoyo de ciudadanos de la frontera y California ha sido formidable y entrañable.

La frontera vista y vivida desde la frontera es muy distinta de como se ve desde el centro. Sus preocupaciones son otras, convive con los estados al sur de la frontera de EE. UU. de manera cotidiana y la relación que mantiene con los “gringos” se define y establece de manera diferente.

Así había sido hasta que llegó Donald Trump. La vida ha cambiado porque las políticas y la agresividad con las que actúa el millonario convertido en presidente ha cambiado de tajo las relaciones y hasta cierto punto la dinámica entre México y EE. UU.

Alargar el muro en la frontera es un acto inamistoso y que tiene consecuencias para México y también para muchos estadounidenses, pero sobre todo para los habitantes de la frontera, para la gente que vive en esta zona, que va a ver, como nunca antes, cómo se establece una violenta división entre personas con vida en común.

Nos la hemos pasado viendo el alargamiento del muro perdiendo de vista el todo de la relación. No hemos reparado en aquellos a los que más les afecta, pues están los migrantes y muy cerca de ellos los habitantes de la frontera.

Está difícil pedir a Trump y a su equipo que piensen en ello. El tema fue central en la campaña y además lo convirtió en una promesa, la cual a estas alturas no puede dejar pasar. La va a cumplir a como dé lugar porque el costo de no hacerlo le saldría carísimo ante sus cada vez menos simpatizantes.

Hay muchas cosas que Trump se ha dado cuenta de que no puede hacer. No son solo las que tienen que ver con México, ya se habrá dado cuenta de que la dinámica interna de EE. UU. no le da el margen de maniobra que quiere imponer.

Sin embargo, para Trump el muro es el muro. Dicho de otra manera, es un tema que por ningún motivo va a dejar pasar, y tarde que temprano de nuevo tratará de endosarnos su costo.

Lo que hay que atender en lo inmediato es cómo el muro puede afectar a los habitantes de la frontera. Nos decía hace algunos días doña Rosy en Playas Tijuana: “Yo nací aquí, recuerdo que un día me levanté y vi que estaban construyendo algo sobre el mar, días después nos dimos cuenta de que era un muro. Ya no se podía ver la playa hacia EE. UU. ni podían venir los gringos a Playas a echarse sus mariscos y sus chelas. Yo creo que Trump no sabe lo que hace, ¿cómo va a construir un muro en toda la frontera?”.

Algunas ideas de Trump no tienen cómo instrumentarse, pero en lo que corresponde al muro no existe la menor duda de que va, cueste lo que cueste.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

Si algún partido se la ha pasado por severos conflictos es el PRD. El problema de Barbosa es que le dio por cambiar de caballo a la mitad del camino, hecho que ha metido al partido en una gran crisis. La situación está poniendo en riesgo la vida misma del partido. Hay una falta de congruencia de quienes han dejado al PRD, a los ojos de los ciudadanos es una falta de ética. Se pasan a Morena para ir a la segura. Han sido beneficiados por el PRD, al cual hoy hacen a un lado: Marco Rascón, fundador del PRD.

Posted on by Carlos Candiani in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.