Desaparecidos, ¿qué más tiene que pasar?

¿Qué más tendría que pasar para que el país se sacudiera y lanzara un hasta aquí ante la ola de desapariciones? ¿Qué tendríamos que descubrir para que las autoridades asuman su responsabilidad?

Las autoridades se la pasan firmando compromisos ante organismos internacionales que solo se quedan en el papel. Se dicen atentas y preocupadas, pero no hay semana que no aparezcan brutales, terribles y dolorosos hallazgos.

No hay manera de que la autoridad no esté al tanto de lo que ocurre. Tiene servicios de inteligencia e instrumentos de alta sofisticación como para no saberlo.

El gobierno a diario recibe información de primera mano, al tiempo que en el Cisen tienen una oficina con especialistas dedicados al diagnóstico y el mapeo del país. Si no hacen más se debe a que eventualmente se les puede pasar algo, o porque andan en el ni los veo ni los oigo, aunque sepan muy bien lo que sucede.

La única manera de entender la impunidad con la que se mueve la delincuencia organizada es a través de su complicidad con la autoridad. A menudo van juntos en el camino para terminar por ser lo mismo.

No parece estar lejos de ser cierta la afirmación de que el país está lleno de fosas clandestinas. El caso de los 43 estudiantes en Iguala mostró la aparente facilidad con la que se puede desaparecer gente.

Los hechos en Ayotzinapa evidenciaron también la gran cantidad de fosas clandestinas que hay en Guerrero. En la búsqueda de los normalistas fueron apareciendo una fosa tras otra, lo cual no era privativo de una zona en particular del estado.

A lo que hemos visto habrá que sumar lo que está por venir. Diferentes investigaciones y demandas hacen pensar que hay mucho por encontrar todavía. En los límites de Guerrero-Morelos, por ejemplo, se han descubierto más fosas, lo que lleva a suponer que el área puede ser un auténtico cementerio clandestino.

Las fosas halladas a 15 minutos del centro de Veracruz puerto son un capítulo más de la pavorosa situación. Fueron localizados 244 cadáveres, en su mayoría cuerpos completos, en 120 fosas.

El hallazgo lo hicieron familiares de desaparecidos que en su desesperación por encontrar a sus parientes y amigos hacen hasta lo imposible. Han escuchado testimonios e informaciones de todo tipo, por más vagas y contradictorias que puedan ser.

Ayer conversamos con Lucy Díaz, fundadora del Colectivo El Solecito, con sede en Veracruz. Desde el año pasado se ha dedicado con familiares de desaparecidos a buscar a los suyos, “con esperanza y con un profundo dolor”. Nos dice Lucy que debe haber más de 3 mil denuncias en la Fiscalía del estado.

“En el colectivo hemos dejado de creer en la autoridad. El Presidente no se atreve ni a mencionar la palabra desaparecidos, como si con ello no existieran”, nos comenta la impulsora de El Solecito.

Remitir el tema a que se matan entre ellos y por tanto hay que ver las cosas bajo otro matiz no es solo irresponsable; es poco serio y lamentable. Se pierden de vista el sentido de la condición humana y el que existe un Estado que debe mantener los equilibrios y sobre todo aplicar la ley. Apelar a que son los malos y que la bronca es entre ellos los hace abiertamente cómplices.

¿Qué más tiene que pasar para que se ponga de una vez por todas un alto? ¿De qué sirvió la absurda “guerra” de Calderón y qué ha hecho el actual gobierno? Todo sigue igual y peor.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

*Mi postulación para el Nobel de la Paz la hizo la UAEM. En varias ocasiones intenté inhibir la postulación, en esta oportunidad no me fue posible. Los temas por los que me mencionan son derechos humanos y migrantes. La frontera sur es lastimosa, ahí los muros son virtuales. Con Fox empezaron la distancia y la crisis, con Calderón se ahondaron y con Peña Nieto todo tronó. Ya perdí la fe y la esperanza en este gobierno: Alejandro Solalinde, sacerdote activista fundador de Hermanos en el Camino.

Posted on by Carlos Candiani in Quebradero 1 Comment

One Response to Desaparecidos, ¿qué más tiene que pasar?

  1. Edna

    Una situación son éstos desaparecido ( que ya encontraron); ¿y los que iban encontrando cuando buscaban los de Ayotzinapa?. Hasta dieron entender que dejaron de buscar para evitar comentarios como el que estás haciendo hasta el día de hoy.

     

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.