Llegó la era Trump

Han empezado a aparecer los simpatizantes de Trump en esta ciudad. Son los ganadores y vienen a su fiesta rigurosamente vigilada. Los seguidores de Trump lo entienden y no se quejan.

El salvadoreño Jorge López nos explica el tema de reglas y comportamientos: “Cuando entras a este país te debes portar como si fueras estadounidense. No puedes comportarte como salvadoreño en EE. UU. Hay reglas y hay que cumplirlas, eso es lo que quiere Trump y por eso voté por él”.

Los simpatizantes de Trump han recorrido la ciudad para hacerla suya. Se han concentrado en la avenida Pensilvania, la cual está cerrada desde ayer por la mañana. Sobre la emblemática calle se llevarán a cabo el desfile y parte de los festejos. La avenida Pensilvania cruza la Casa Blanca y llega hasta el Capitolio.

Además de que han aparecido por doquier vendedores de playeras, gorras, botones y hasta toallas sobre Trump con su “Make America Great Again”; los simpatizantes del nuevo presidente recorren la ciudad en busca del mejor lugar para el desfile de esta mañana.

Como sea, la sociedad estadounidense, con militancias y sin ellas, sabe que es actor y testigo de un acto fundamental de su singular democracia. Esta ciudad va a vivir un viernes y un sábado totalmente distintos. Hoy va a ser el día de Trump y mañana será el día contra Trump. Los opositores al presidente están agazapados esperando su momento. Saben que hoy es un día en que no van a ser escuchados y que van a tratar de aislarlos. Mañana será otro día para ellos y ellas.

Trump echó a andar su fiesta con un desangelado “concierto inaugural” en el Lincoln Memorial. Las medidas de seguridad hicieron del concierto un acto frío más allá del clima. Fue inevitable que la organización y los temores aislaran aun más a los asistentes.

Los músicos participantes son poco conocidos, la fama les va a durar una tarde, pero el descrédito algo más que un concierto. Pocos, muy pocos querían que los ligaran con Trump. Hollywood se hizo a un lado con excepción de un gran actor conservador feroz, Jon Voight. Al final para muchos músicos, actrices y actores, intelectuales y hasta empresarios la vida no solo pasa por el dinero, la sobreatención de los medios o las redes sino también por las convicciones, los principios y la forma de ver el entorno y el mundo.

Lo que en la euforia está perdiendo de vista Donald Trump es la división que está provocando al interior de EE. UU. El magnate ya carga enconos de una parte de la población y no se ve cómo los va zanjar o que los quiera zanjar.

Para la comunidad gay, para el feminismo, entre otros, Trump es un paso atrás en la historia de EE. UU. El presidente no tiene la menor intención de cohesionar, gobernar y escuchar. Está pensando en los que piensan como él y no ha ofrecido indicio alguno de que esté viendo el todo; atiende y ve a los que son como él o se asumen como él y es con ellos y ellas que se ha echado a andar.

El concierto inaugural confirma todas las sospechas de lo que Trump será como presidente. Va a estar lejos del arte, la cultura, del periodismo crítico, de los intelectuales y hasta de los políticos, tanto conservadores como liberales, que han construido la vida de EE. UU. en los últimos años.

No se vislumbran sorpresas este 20 de enero. Será la ratificación del discurso y las acciones de un controvertido empresario ocurrente, de un candidato que logró canalizar inconformidades y hartazgo hacia los políticos, y de un presidente electo. Las calles de EE. UU. serán el espacio para saber lo que pasa y lo que va a pasar veremos qué dice Washington este día.

Inicia una nueva e inédita etapa para EE. UU. y el resto del mundo y todo ya está pasando por México.

RESQUICIOS.

Lo de Monterrey es profundamente grave, peligroso y triste. No es propio de una escuela, es un problema incubado que llamó más la atención porque se dio en una escuela privada, la cual no permite la aplicación de Mochila Segura. Hay armas hasta en la cocina y nos parece normal.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.