Armados hasta los dientes

Si a un tema no le ha entrado Donald Trump en la relación de EE. UU. con nuestro país es al de las armas. Ha hablado de todo y nos ha dado con todo, pero este sensible y riesgoso asunto no lo ha hecho parte de su agenda. Le preocupa más construir un muro para que no pasen migrantes que un muro para que no pasen armas.

El fin de semana el país se sacudió de nuevo por hechos violentos. Si algo queda claro es que las armas están entre nosotros y no se ve cómo pueda frenarse esta tendencia. El 90 % de las armas que hay en el país proviene de EE. UU., en donde se hace poco o nada para frenar su tránsito.

Cuando han tratado de hacer algo han quedado en ridículo. La operación Rápido y Furioso es una prueba de ello. Se pretendía a través de la introducción supuestamente vigilada de armas a nuestro país tratar de saber quiénes eran los compradores y dónde estaba el mercado, incluso no se le informó a las autoridades mexicanas de la estrategia.

Todo terminó en el ridículo y es bueno no olvidarlo. Las armas se perdieron en el camino en medio de la más absoluta irresponsabilidad, algunas de ellas fueron usadas por la gente del Chapo Guzmán y otras fueron utilizadas en un atentado que le costó la vida a un agente de EE. UU. acreditado en el país en una carretera de SLP.

La introducción de armas a México es una de las causas por las cuales vivimos bajo el imperio de la violencia. Cualquier persona puede conseguir un arma a bajo costo sin que medie otra cosa que el dinero.
El nuevo fin de semana violento confirmó que la sociedad mexicana está armada y que bajo cualquier pretexto se puede presentar una balacera. Cada vez estamos teniendo más miedo entre nosotros mismos, lo cual en buena medida se debe a que ya nos sabemos violentos.

La expresión que hemos acuñado cuando estamos en medio de una dificultad, por menor que sea, de que “mejor no hagas nada no vaya a ser que el tipo esté armado” inhibe la posibilidad de convivencia y de arreglar incidentes civilizadamente, particularmente los de tránsito.

El miedo y la violencia nos acompañan desde hace tiempo en nuestra cotidianidad, son parte de nuestra vida a grado tal que nos llegan a parecer “normales” cuando debieran ser parte de lo excepcional.
Sumemos a esto que la sociedad se ha vuelto brutalmente violenta debido a problemas económicos, políticos y sociales que nos han llevado al hartazgo cerca del extremo. El saqueo de estos días si bien son actos vandálicos a todas luces repudiables que no se deben permitir, también tienen otra manera de verse.
No se trata de justificarlos, sino de entenderlos como parte de una reacción social que mucho tiene qué ver con la forma de vida que tenemos desde hace mucho tiempo.

Donald Trump no se ha metido hasta ahora a profundidad en dos asuntos clave: narcotráfico, lo que incluye el consumo de drogas en su país; y el tráfico de armas de EE. UU. a México. Para Barack Obama esto último fue un tema que atendió y al cual se refería con regularidad, con todo y los absurdos del tipo de operación Rápido y Furioso.

Los cárteles del narcotráfico están armados hasta los dientes, pero no son los únicos. Los ciudadanos están cada vez más armados y les es cada vez más fácil conseguir armas.

La vida cotidiana del país es cada vez más violenta. Insistimos, son diversas las razones de esto, pero coloquemos como una de las principales el hecho de que la gente se pueda armar con relativa facilidad. Si no ponemos nosotros en la mesa el tema menos lo va a hacer Trump. Las consecuencias de esto provocan fines de semana como el pasado.

RESQUICIOS
Así nos lo dijeron ayer:
Yo era muy tranquila, mi hermana menor me defendía en las broncas cuando jugábamos futbol. Me dediqué al box porque todos me decían que tenía que aprender a defenderme. Me metí a un gimnasio a dos cuadras de mi casa y a darle. Cada vez se reconoce más a las mujeres boxeadoras, les llenamos las arenas. Este año me voy a retirar: Mariana, La Barby, Juárez.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.