No les queda de otra

A los gobernadores entrantes no les queda de otra que investigar a quienes están sustituyendo. Quieran o no están obligados, pues estamos en medio de una tendencia, esperamos que no sea una moda, de revisar a detalle los actos de los gobernantes.

Se ven obligados porque además la sociedad les exige transparencia, rendición de cuentas y, sobre todo, que investiguen actos de corrupción. Sean del mismo partido o no que el de sus antecesores, al llegar al poder ya no pueden hacer valer “compromisos”.

Tarde que temprano los trapitos sucios van saliendo al sol y más les vale ir un paso adelante. El no hacerlo puede tener graves consecuencias para la vigilante sociedad, la cual tiene memoria y desde diferentes ámbitos y ONG puede difundir investigaciones que pongan en evidencia a quienes gobernaban y a quienes ya gobiernan.

Ya no se puede vivir bajo acuerdos no explícitos en los cuales sin que se hiciera público se establecía una especie de pacto de no agresión. Ya no importa si los que entran y salen son del mismo partido, porque se ha ido reduciendo la capacidad de maniobra ante una sociedad cada vez más vigilante, todo se remite al se investiga o se investiga.

Lo que puede hacer diferencias en estos escenarios es el tratar de cuidar al antecesor con investigaciones maquilladas, las cuales pueden ser de alto riesgo de cara a la vigilante sociedad.

Los que entran tienen la obligación de informar sobre el estado de las cosas. Por más que quieran esconder lo que van conociendo terminan con pocas opciones. Informar sobre ello es un acto de sobrevivencia y es lo que les puede dar un elemento más; el primero fue el voto, para gobernar, lo contrario son la complicidad y la impunidad.

En las elecciones del pasado 5 de junio una de las banderas fue la promesa de que se iba a investigar a quienes en ese momento gobernaban. Desbordados algunos aseguraron que los iban a meter a la cárcel, como si estuviera en ellos hacerlo y no existieran aparatos de justicia para dirimirlo.

La parte importante y positiva de lo que sucede es que quien gobierna sabe muy bien que está bajo el escrutinio de una sociedad cada vez más atenta que no está dejando pasar nada. Quienes aseguraron que habría una revisión escrupulosa de sus antecesores y que los iban a meter a la cárcel suponemos que sabían, aunque no lo explicitaran, que el camino es largo.

Las campañas del 5 de junio se centraron en temas como lucha contra la corrupción, transparencia y rendición de cuentas. Se prometía que se investigarían las “irregularidades y corrupción”. Fue el caso de Chihuahua, Veracruz, Durango, Quintana Roo, Sonora y en menor medida Tamaulipas y Oaxaca.

Los votos que hicieron ganar tuvieron mucho que ver con la promesa. Los gobernadores entrantes están en los terrenos del cumplen o cumplen, lo contrario los va a llevar a riesgos altos que se magnifican porque hay que tomar en cuenta que están iniciando sus gestiones. Dos gobernadores parecen ya estar vacunados, el de Veracruz y la de Sonora.

En el caso de los otros estados todavía seguimos en la estridencia, el escándalo y las filtraciones, pero no hay nada en concreto; sin embargo, pareciera que se viene un enero caliente para Chihuahua y Quintana Roo. Si no pasa nada sería un petardo y con ello el descrédito, algo cercano a esto ocurre en Nuevo León.

Hoy para gobernar se requiere de transparencia, rendición de cuentas y programas en contra de la letal corrupción. Pueden pasar muchas cosas en seis años, pero quien lo soslaya vive entre tormentas y cerca de la cárcel; digamos que ya no está fácil.

RESQUICIOS
Así nos lo dijeron ayer:

Las Fuerzas Armadas están presionando legítimamente para que exista un marco legal para su actuación. Las propuestas para hacerlo no pueden ser un cheque al portador, como son las del senador Gil Zuarth y el diputado César Camacho. El concepto estado de excepción no puede ser vago, debe tener definiciones precisas: Catalina Pérez Correa, CIDE.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.