PRD: el hambre y las ganas de comer

No puede ser más incierto el futuro del PRD. No ha logrado superar la salida de López Obrador, a lo que suma la falta de cohesión y una división soterrada interna.

Su presidenta, Alejandra Barrales, dice que en el PRD se discute mucho, pero que siempre se hace sobre suelo parejo. Habrá que ver si sigue pensando lo mismo después de escuchar a los cuatro gobernadores perredistas cuestionar a la actual dirección del partido, la cual deberá mantenerse hasta el 2018.

Al actual escenario perredista hay que sumar al senador Miguel Barbosa, quien mandó lapidario mensaje a los cuatro gobernadores. Les dijo que con lo que han hecho no hay manera de que aspiren a la presidencia.

El tema no para ahí. La mejor carta que tiene por ahora el PRD para el 2018 no es del partido. Miguel Ángel Mancera no fue invitado a la reunión de los gobernadores, entre los que estaba un perredista nuevecito, Carlos Joaquín, el candidato PAN-PRD a la gubernatura de Quintana Roo. Por un lado, resulta que no fue invitado un candidato externo del PRD pero sí uno que acaba de llegar, que terminó por ser abanderado del partido porque no lo fue por el PRI.

Mancera mandó un pausado mensaje ante lo que está pasando. Indicó que lo que importa son el programa y las propuestas, más que el partido. Al Jefe de Gobierno le queda claro que la distancia que ha tomado con el PRD le beneficia y le da una capacidad de maniobra que no tendría si estuviera en el PRD. Lo que para él es una ventaja, para los perredistas es una falta de compromiso.

Da la impresión de que el lío solo se ve desde fuera del PRD porque desde dentro se minimiza, no se ve o se piensa que se resolverá como en otras ocasiones al paso del tiempo.

Se sabe que en el PRD viven y conviven con diferencias. Las tribus al final terminan por acomodarse y alcanzan acuerdos con sus abiertas diferencias. Todo esto, reiteramos, no es nuevo y se entiende como parte de lo que es una izquierda intensa y rijosa.

Sin embargo, el escenario de país y del propio PRD no es el mismo que el de hace al menos tres años. El partido está en medio de una crisis que no ha superado. No solo fue la cantadísima salida de López Obrador, también se vinieron la del ingeniero Cárdenas y la de Alejandro Encinas, entre otros. Se podrá decir que estos dos personajes ya no estaban ligados al partido desde tiempo atrás; sin embargo, el hecho de que se supiera que pertenecían era un factor de unidad y cohesión entre los militantes.

La izquierda, para variar, está desunida. Lo grave del momento es que no hay indicios de cómo podría llegar a acuerdos mayores. Las dos organizaciones fuertes de lo que llamamos izquierda, Morena y PRD, viven entre agravios y no se ve cómo pudieran acercarse.

En Morena no quieren para nada al PRD. Por más que en el sol azteca han tratado de acercarse a López Obrador, no ha pasado nada. Cada intento de acercamiento hacia AMLO trae un desplante, el cual puede incluso llegar a ser grosero. A estas alturas el tema ya es de dignidad para el PRD.

El sol azteca está en un laberinto del cual se ve difícil que salga en el corto plazo. Se le están juntando muchos problemas al mismo tiempo. El desgaste por el que están pasando algunos gobernadores ya hizo mella en los procesos electorales recientes y lo pueden colocar en problemas serios en el 2018.

Nunca ha sido fácil para el PRD. Lo que sucede es que en este momento se le han juntado como nunca antes el hambre y las ganas de comer.

RESQUICIOS
Así nos lo dijeron ayer:

La PGR tiene que cumplir con los elementos que forman una acusación. Las leyes mexicanas son maravillosas, lo que pasa es que quedan en letra muerta. Por ejemplo, la acusación contra Elba Esther Gordillo es precaria y por eso se ha hecho valer por parte de sus abogados el Estado de derecho. PGR no tiene autonomía para trabajar. El nuevo Sistema Penal debe cambiar el estado de las cosas: Ma. del Carmen Padrón Alvarado, maestra en ciencias penales.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

Add a Comment

  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.