Las Fuerzas Armadas, va de nuevo

Ya van varias ocasiones en las que el secretario de Marina o el de la Defensa Nacional piden que se instrumente un marco legal para delimitar el campo de acción de las Fuerzas Armadas.

Hace cosa de un mes el general Cienfuegos hizo una referencia sobre la situación que se vive al interior de las Fuerzas Armadas, lo cual fue interpretado de las más diversas maneras. Lo que dijo el titular de la Defensa fue contundente: las Fuerzas Armadas están desgastadas.

Lo que quiso explicar, tuvo que salir en varias ocasiones a dejar en claro para que no se siguiera interpretando o cambiando la palabra desgaste, es que las Fuerzas Armadas están bajo escenarios que no son propios de sus funciones y que eso las tiene expuestas, con todas las consecuencias que esto conlleva.

El Ejército y la Marina están en un callejón sin salida. Felipe Calderón los sacó a la calle como última opción para enfrentar al narcotráfico. En una muy lamentable ocurrencia habló de la “guerra” contra la delincuencia organizada, afirmación que le salió cara y de la cual se tuvo que retractar.

El Ejército inició el sexenio lanzado por Calderón a las calles y terminó en el mismo lugar corregido y aumentado. Sumemos a esto el desgate evidente y que de la original presencia en dos estados, Tamaulipas y Michoacán, se pasó a una presencia en muchos más estados.

Con Peña Nieto las cosas no han sido diferentes. Se ha incrementado la presencia militar en todavía más entidades, lo que viene a ratificar cuál es el estado de las cosas y se confirma la impotencia de las policías para garantizar la seguridad ciudadana.

Entre más presencia militar más exposición y por tanto las posibilidades de denuncias o violaciones en materia de derechos humanos están en terrenos fértiles. La ausencia de un marco legal, independientemente de los protocolos de actuación, deja bajo una ambigüedad de alto riesgo ante cualquier acción que lleve a cabo un soldado.

En estos cuatro años las policías no han logrado convencer ni generar confianza y no han conseguido ser el instrumento efectivo contra la delincuencia organizada. Se reconocen los avances, el mando único por ejemplo, pero cuando se trata de enfrentar los grandes problemas de inseguridad no hay de otra que acudir al Ejército y a la Marina.

Se ha colocado a las Fuerzas Armadas como un factor estratégico, imprescindible a estas alturas, y no hay forma para que de la noche a la mañana se les regrese a los cuarteles. Si se consulta a los ciudadanos de algunos estados del país sobre la posibilidad de que las Fuerzas Armadas sean retiradas de sus ciudades la respuesta tiene un contundente consenso: no.

El propio Presidente ha insistido en que ni el Ejército ni la Marina van a regresar a los cuarteles. La decisión evidencia cuál es el estado de las cosas.

Convengamos que no hay forma por lo pronto de cambiar las cosas. Convengamos que no se va a poder consolidar el proyecto de la gendarmería. Convengamos que la Marina y el Ejército no tienen por qué estar en las calles, pero que no existe otra opción.

Si así es, ¿por qué no se crea un marco legal para que las Fuerzas Armadas puedan actuar bajo la máxima de derechos y obligaciones? Ya van varios llamados y todos han venido de la Marina o del Ejército. ¿Qué esperan los legisladores para hacer algo?

RESQUICIOS
Así nos lo dijeron ayer:

A través de una metodología única en América encontramos una tercera pirámide dentro de la pirámide de Kukulcán, en Chichén Itzá. Es probable que la hayan construido mayas puros. Tiene una altura de 9 o 10 metros y un oratorio, como las otras dos, en la parte superior. Cuando los mayas tomaban por conflictos políticos alguna zona no la destruían: la cuidaban y la respetaban como un signo de respeto a quienes la habitaban. Lo que hacían era construir una nueva pirámide, éste puede ser uno de los orígenes de la tercera pirámide: Dr. René Chávez, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.