Un globo no hace fiesta

Al PRI le puede salir más caro el caldo que las albóndigas. Si va en serio en contra de gobernadores señalados por actos de corrupción, va a tener que hacer cirugía mayor, de lo contrario va a quedar en evidencia de que todo fue solo una campaña para lavarse la cara.

¿Son únicamente Javier Duarte, César Duarte y Roberto Borge quienes debieran estar en la silla de los acusados o señalados, según se quiera interpretar?

Si alguna imagen acompaña al PRI es la de un partido cargado de irregularidades y de actos de corrupción, es, para muchos, su forma de vida. Durante muchos años fue utilizado como una agencia de colocaciones. Al no saber qué hacer con funcionarios que renunciaban bajo el pretexto multiusos llamado “motivos personales”, lo que hacían, desde “las altas esferas del poder”, era reciclarlos en el PRI y así evitar dejarlos en la nada, ante el evidente enojo de los fieles militantes, quienes solo eran mudos testigos del sube y baja. En los tiempos del partido único se permitían eso y mucho más.

En el PRI saben muy bien que las cosas han cambiado y mucho. La correlación interna de fuerzas es distinta. Doce años fuera de Los Pinos le vino a dar más fuerza a los gobernadores, a las presidencias municipales y en general a la militancia, a la cual, se diga lo que se diga del PRI, más les vale no menospreciarla.

Cualquier movimiento que haga el PRI en este momento, se interpreta y se entiende como parte de su estrategia hacia el 2018, y en el camino también rumbo al proceso del Estado de México. El tricolor está en medio de muchas dudas, las cuales se incrementaron con las elecciones del cinco de junio.

A esto agreguemos una variable significativa: la baja popularidad del Presidente. Peña Nieto pasó de un activo a una carga para el PRI. En las pasadas elecciones la imagen del Presidente acabó siendo uno de los factores de la derrota priista, lo otro tuvo que ver con la dinámica interna de cada estado y con elementos que todavía no se entienden muy bien, caso concreto: Chihuahua.

Si el PRI está tratando de cambiar su imagen actuando contra tres gobernadores para verse diferente, no va a ser suficiente. El caso Javier Duarte es un asunto al cual no había de otra que entrarle. No hacer nada hubiera sido lamentable para el PRI, hubiera tenido que cargar con la corrupción y con todo lo que viene, de lo cual no se va a poder salvar tan fácilmente.

En el tricolor saben muy bien que el futuro es incierto. Hoy están más cerca de perder la Presidencia que de retenerla. Los casos de Veracruz y el de los ahora exgobernadores de Quintana Roo y Chihuahua, si bien reflejan irregularidades profundas en la ética de la gobernabilidad, pueden ser solo vistos como reacciones de coyuntura y de rentabilidad política, para hacerse ver como un partido que va contra la corrupción, tratando de esconder que también lo hace en función de lo que viene políticamente.

Si va en serio se tiene que hacer algo más que lavarse la cara. Sin regateos es saludable lo que está haciendo, pero tendrían que ir a fondo con asuntos que les van a doler, empezando por el propio gobierno; un globo no hace fiesta.

De salida.- Algo que bien puede hacer su presidente sería devolver o donar el millón y algo más que le otorgó la CFE al renunciar. Sería un acto coherente que le vendría bien a él, y que sería bien visto entre la militancia.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

El gobierno tiene todavía posibilidad de recortar el presupuesto. Con un esfuerzo real y tiros de precisión puede perfeccionarlo y reducir gastos que no dejen de favorecer la creación de empleos y pago de pensiones. Las remesas de aquí a fin de año nos deben dar un .3, lo que puede llevar el PIB a 2 puntos, más o menos. Si no se invierte en infraestructura lo que se ha avanzado, se va de nuevo a retraer. El presupuesto de 2107 en infraestructura es la mitad de lo que fue en 2015: Luis Foncerrada, director del CEESP.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.