La visita interminable

Seguimos bajo un escenario de horrores y errores. Donald Trump asegura que Peña Nieto “violó las reglas del juego” y, como no se sabe bien a bien de qué conversaron en Los Pinos, ha logrado lo que le gusta hacer, sembrar dudas y colocarse como defensor de su verdad.

Sus declaraciones dejan las cosas en los terrenos de palabra contra palabra y como la de Peña Nieto anda a la baja todo se remite al terreno de creer o no creer, o de plano dudar de uno y otro. Trump dijo que el presidente mintió sobre el muro ya que en la reunión se dijo que “no se iba a hablar de ello”. “Él tuiteó mucho tiempo después de que la reunión había terminado… el hecho es que México va a pagar por el muro”.

La invitación a Donald Trump y a Hillary Clinton pudo haber tenido un sentido político de acercamiento, en función de la importancia de la relación bilateral y de la gran cantidad de paisanos que viven en EE. UU., pero no era suficiente para que las cosas fueran vistas bajo otra perspectiva.

El gobierno no midió los tiempos o su diagnóstico sobre las elecciones en la Unión Americana no pudo haber sido más confuso. Si no tomaron la opinión de la cancillería cometieron un gravísimo error, de la mano de una imprudente soberbia.

En la SRE se dedican a la revisión e investigación sobre las relaciones de México con el mundo. Es donde se construye la política exterior, la cual, a pesar de sus irregularidades, ha servido para saber cómo actuar y sobre todo qué hacer en momentos complejos.

Si algo evidencian los tumbos del gobierno es su falta de acuosidad y atención sobre los principios de política exterior, lo contrario le hubiera servido para no meterse en el gran lío del cual a estas alturas no hay manera de salir.

Si se hubiera imaginado un escenario adverso ante las mentadas invitaciones, el que tenemos hoy ha superado por mucho cualquier pesadilla. La improvisación desarticuló al gobierno y le abrió una oportunidad inesperada a Trump. En su viaje de solo cinco horas se reubicó, logró que en México y EE. UU. lo voltearan a ver, siendo que andaba medio perdido, y para cerrar evidenció la improvisación con que se organizó su visita.

Si se trataba de hacerle ver a Trump, y a futuro a la misma Hillary Clinton, la otra cara de México y de los paisanos en EE. UU., se podían haber buscado fórmulas que no colocaran bajo riesgo al presidente. La cancillería era la instancia para abrir la puerta. La propia secretaria Ruiz Massieu debió ser quien se encontrara con Trump y con Clinton. No tenía sentido que vinieran a nuestro país, lo inteligente era dejar el juego abierto y con base al resultado entrar en los terrenos de negociación y de inevitablemente tragar uno que otro sapo.

La cancillería tenía que hacer su trabajo. El nuevo embajador mexicano conoce las entrañas de los partidos estadounidenses. Los instrumentos de política exterior eran los que debían abrir las puertas, particularmente con la candidata Clinton, la cual fue responsable de la política exterior de EE. UU. en los primeros años de la administración de Barack Obama; si de algo entiende es de este tema.

No era tiempo para que el titular de hacienda se convirtiera en canciller. La torpeza ha costado cara y, además, no hay remedio y trapito. Mientras en nuestro país existe un consenso de que la visita fue un desacierto, para Trump fue “un éxito tremendo”; en ésas andamos.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:

La decisión de la Corte sobre la inconstitucionalidad de la reformas anticorrupción en Chihuahua y Veracruz fue unánime. Se intentaba ganar tiempo con fiscales anticorrupción a modo con congresos locales afines a los gobernadores. Se estaba violando la Constitución porque se adelantaban los tiempos, fue una asincronía con el SNA que dispondría el Congreso. El efecto es inmediato y se invalidan las reformas. Es una buena noticia para el país y les muestra a los gobernadores que no pueden hacer lo que les dé la gana.
Miguel Carbonell. Constitucionalista IIJUNAM.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
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  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.