Fosas, fosas y más fosas

El gobierno está atrapado en un sinfín de problemas y no se ve cómo pueda salir de ellos, además de que el tiempo se le viene encima. No hay día en que no se dé cuenta de un nuevo asunto, el cual termina por acorralar al gobierno.

El debilitamiento es cada vez más peligroso, por más que el Presidente insista en que no gobierna para ganar popularidad, con lo que está haciendo y lo que está pasando no hay presente ni futuro. La visita de Trump, para decirlo de manera cotidiana, ha sido una raya más al tigre.

Todo se cruza y todo tiene qué ver con todo. En el fondo, todo se remite a la forma en que se ve el país y se intenta gobernarlo desde Los Pinos.

El problema no es solamente, valga la redundancia, los problemas que a diario enfrentamos. Dicho de otra manera, un país como el nuestro, que se debate a diario entre la injusticia, la pobreza, la desigualdad y una crisis de derechos humanos, no tiene forma de evadir su propia realidad. No hay forma de evitar que surja alguna manifestación de la terca realidad.

Lo más grave de lo que estamos viviendo es que hemos ido perdiendo nuestra capacidad de asombro. Lo de Trump nos agitó seriamente porque tiene que ver con un hecho que acaparó notoriamente la atención: mostró las debilidades del Ejecutivo; evidenció las diferencias en el gabinete, en el que el supersecretario Videgaray se mueve a sus anchas; quedó la impresión de que nos vieron la cara, y porque todo tuvo y tiene qu ver con soberanía y dignidad, conceptos que significan mucho en nuestra historia y en la vida del país.

La visita nos sacó de lo que cotidianamente vemos y vivimos. Sin embargo, valdría la pena otorgarle la misma importancia a la crisis de derechos humanos en la que estamos metidos desde hace varios años, sin por ello restarle importancia al tema Trump, del cual no va a ser nada fácil que Peña Nieto se zafe.

Buena parte del país es terreno de fosas clandestinas. A partir de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, se ha dado un fenómeno que está mostrando una cara brutal del país. Muchas familias están buscando a sus cercanos por cuenta propia ante la escasa ayuda y la insensibilidad de algunas autoridades.

Entre que se van encontrando fosas por doquier y que no existen criterios para la inhumación lo único que queda es contar a nuestros muertos, los cuales no están identificados, no sabemos dónde están, qué hicieron con ellos y quiénes son.

Lo último sucedió este fin de semana en Xalapa. La incansable búsqueda de una mujer desaparecida en mayo del 2011 puso al descubierto una fosa común en el cementerio de Palo Verde, en la capital de Veracruz. Se presume, bajo una primera observación, que el número de personas depositadas por la Procuraduría del estado en dicho lugar alcance, al menos en los últimos seis años, 192.

Palo Verde se suma a una serie de fosas, entre clandestinas y las que se ubican en los cementerios del país, que nos llevan a una cifra brutal de personas muertas que no sabemos quiénes son; no hay registro alguno.

Nos la hemos pasado buscando a los miles de desaparecidos y quizá algunos de ellos y ellas estén en las muchas fosas que existen en el país. No sabemos si algunos de los desaparecidos están en esas fosas mientras que muchas personas se la han pasado buscándolos de manera dolorosa, penosa y angustiante.

El problema es transexenal. Tiene que ver, entre otras razones, con la guerra contra las drogas y la impunidad como forma de vida. Están abiertos muchos frentes, éste no se nos puede ir de las manos, es un agravio que le quita sentido a la vida y al país.

RESQUICIOS

Así lo dijeron ayer:
* Peña Nieto y Trump tuvieron una reunión “muy buena y muy productiva”. El Presidente dijo que su país no pagaría por el “propuesto muro fronterizo”: Rudolph Giuliani, exalcalde de NY, integrante del equipo de Donald Trump. (Quebradero hace ¡fiuuuuuu!).

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.