Las Alejandras y la maraña

Río de Janeiro. Día 9. Alejandra Valencia y Alejandra Zavala son las dos atletas mexicanas que más cerca han estado de una medalla en estos juegos. Las Alejandras nunca se dieron por vencidas. Las dos gozaron sus competencias en tiro con arco y tiro de pistola de aire.

Sus especialidades son materialmente desconocidas en nuestro país, pero es cuestión de que lleguen los Juegos Olímpicos para que hagamos de ellas un espacio de esperanza y entremos en el mundo de su conocimiento.

Las Alejandras, a decir de los especialistas, tuvieron una gran participación. Su desempeño fue, por mucho, mejor que el que han tenido en otras competencias. En sentido estricto justificaron con creces su presencia en Río.

Sin embargo, no hay manera de poder ver todo esto con claridad en medio de la maraña. Es mucho el polvo que rodea a la delegación mexicana, la cual está metida en un marasmo del que no se ve cómo pueda salir, da la impresión que ni con una medalla se puede lograr.

No se reconoce nada porque los ánimos están a la baja y la crítica se ha convertido en una forma de ver a los atletas: no se les analiza, sino que se les juzga. No hay análisis porque prevalece la impugnación como forma de ver las cosas.

De lo que se prometió hace algunas semanas a lo que estamos viendo existe algo muy conocido en nuestro país llamado terca realidad.

Los atletas han sido impugnados y hasta han sido objeto de burlas. Algunos de ellos han pasado a la ofensiva. No solo se defienden sino que a través de tuits han lanzado mensajes que reflejan su enojo.

Han lanzado frases como: “no se cómo se atreven a hablar si no puede subir veinte escalones porque se cansan”, “no le debo nada a México” o “que vengan ellos y lo hagan”.

Si algo no quieren los atletas es tener contacto con los medios. Entre que algunos periodistas, más que preguntar, provocan, y que los deportistas se sienten inseguros, pues a menudo no saben contestar y se saben irascibles, si algo no quieren es cercanía con los medios, incluyendo a aquellos y aquellas que no les ha ido mal.

Los propios atletas saben que desde México se ha hecho escarnio de ellos. La gimnasta Alexa Moreno fue sometida a comentarios lamentables, por decir lo menos, a través del anonimato de las redes. Se burlaron de ella. A nadie le importó el significado que tiene todo lo que se escribió sobre ella, lo que incluye memes, y poco importó el enorme trabajo que le costó calificar para venir a Río.

A estas alturas los ánimos se suman a los que tiene el país y, como se puede ver en las redes, en algunos casos existe un regodeo de la derrota. De la esperanza de las declaraciones en el aeropuerto a un día de la salida a Río se pasó a la desesperanza de las competencias. Para algunos la ilusión sigue intacta, lo cual en función del entorno es realmente complicado y meritorio.

Los atletas están en el centro del todo. La ausencia de una política de Estado, la eterna confrontación de los directivos, la poca consciencia de los gobiernos, tanto estatal como federal, en la importancia que tiene el deporte en la vida de la gente y en particular entre los jóvenes, conforman parte de la ecuación y galimatías en que estamos metidos desde hace mucho mucho tiempo.

Los deportistas son los menos responsables de lo que pasa. Algunos de ellos nos dicen que están hartos de estar en el centro de problemas que no son de ellos.

Las Alejandras nos hicieron ver que hay muchas formas de ver una competencia. Ayer la Valencia logró que aparecieran las emociones en las redes y ante la televisión. Nos sorprendimos porque ha habido poco que contar y porque la maraña o los ánimos nos tienen obnubilados. No hay mucho que ver en medio de los desiguales y alicaídos ánimos.

Posted on by Staff in Juegos Olímpicos, Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 8:30 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de Ultra Noticias, que se transmite en vivo al interior de la república. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.