Los refugiados también van a Río

Se calcula que el número de refugiados en el mundo alcanza los 60 millones de personas. Las razones por las cuales se dejan los orígenes son de diversa índole, pero si algo une a los refugiados es el dolor, la persecución, el drama y sobre todo la tristeza y la impotencia.

Los refugiados dejan sus lugares de origen, sus familias y amigos, sus recuerdos y vivencias, sus aprendizajes y sobre todo su identidad. De pertenecer a un espacio y a una comunidad todo se transforma, a veces en muy poco tiempo, en una pesadilla como alternativa para sobrevivir. Los refugiados dejan todo ante la persecución, la cual igual es de carácter político que de la delincuencia organizada.

Los refugiados se quedan sin sus espacios básicos para vivir y terminan en lugares que les son nuevos y ajenos. Huyen de la intolerancia para tratar de construir en medio de una infinidad de adversidades una esperanza. Se refugian y obtienen asilo no porque lo quieran sino porque no tienen de otra.

La situación por la que pasan muchos y muchas en el Mediterráneo, tratando de entrar a Grecia, Turquía, Alemania, Francia, Italia y otros países, ha puesto el tema en la mesa, ha sacudido gobiernos y ha alcanzado incluso al Vaticano.

El tema es, ha sido y será del mundo y no es solo coyuntural. No podemos soslayar lo que a lo largo de muchos años se ha vivido dolorosamente en Centroamérica. En otros tiempos todo se remitía a esta área en el ámbito de la política, hoy sin que esta variable tenga vigencia, se suma la delincuencia organizada y la violencia, la cual se manifiesta de muchas maneras. Los refugiados al final o son expulsados o terminan huyendo, lo que al final termina por ser lo de menos.

Lo importante y profundamente doloroso es que dejan sus origen para tratar de construir, aunque sea coyunturalmente, nuevos espacios y sobre todo nuevas vidas bajo la siempre latente y aspiracional esperanza del regreso. Los refugiados viven pensando en su futuro tratando de resolver su presente.
Encontrar esperanzas, ilusiones y sueños no es sencillo pero tampoco es imposible. Es difícil que pueda pasar por la cabeza de los refugiados otra cosa que sobrevivir porque sus objetivos en sus vidas no son comunes y cambiaron de forma dramática.

Sin embargo, la mente de cada uno de ellos es un espacio propio y privado en el que nadie puede entrar. Esos sueños quizá tengan una salida la cual no han imaginado. El Comité Olímpico Internacional ha desarrollado una estrategia para los refugiados y sus sueños.

Se ha abocado a encontrar entre los 60 millones de refugiados a quienes son deportistas de alto rendimiento. Nos dice un gran personaje del COI, Pere Miró, que han detectado 43 y que de ellas y ellos podían estar en Río entre 5 y 10.

La idea es que el COI invite a deportistas refugiados que puedan competir, que lo hagan bajo la bandera olímpica y que desfilen en la ceremonia de inauguración en penúltimo lugar, solo antes de Brasil que es el país sede. Es una idea solidaria que con una medalla olímpica pudiera tener un clímax inesperado, insospechado e inolvidable que quedará en la historia, pero el solo hecho que desfilen será una oportunidad para hablar de ellos, pensar en ellos y estar con ellos.

RESQUICIOS

Así nos lo dijeron ayer:
* Durante todos estos años no hemos tenido una política de Estado en discapacidad. Tenemos un sistema sin un proceso de organización que le permita un seguimiento. Lo que verdaderamente importa es lo que las personas con discapacidad piensan, sienten y dicen. Nadie les pregunta por ello y hacen leyes ajenos a ellas y ellos, independiente de las buenas intenciones que puedan tener los legisladores. No hay transparencia y no se sabe cuánto se gasta. Se tiene que saber cuántas personas tienen alguna discapacidad para integrarlos en la vida diaria en todos los sentidos.
Katia D ´ Artigues, periodista.

Posted on by Staff in Quebradero Deje su comentario

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  • Periodista desde hace 30 años y contando…

    Soy egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México; con estudios de licenciatura en la Universidad Iberoamericana. Fui docente de la carrera de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana hasta la década de los 80.
     
    Conduzco de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 el noticiario de la mañana en Once TV y de 1:00 a 3:00 de la tarde el de ArrobaFM, que se transmite en vivo en 26 ciudades del país. Los miércoles a las 21:00 horas estoy al frente de Mesa de diálogo en el Canal del Congreso, un espacio de conversaciones con los legisladores sobre los temas que se discuten en el Poder Legislativo. Conduje la inauguración de la edición 22 de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, Rusia.
     
    Ofrezco conferencias y seminarios en universidades y centros de exposiciones. He trabajado principalmente en medios electrónicos, aunque he mantenido espacios de opinión en medios escritos desde hace mucho tiempo.

  • Escribo la columna ‘Apunte’ en el periódico deportivo Récord todos los días y tengo un espacio los sábados: ‘Convicciones’, en el que trato temas de mi segunda pasión en la vida: los deportes.
     
    En televisión, fui conductor titular de los espacios de noticias matutinas en lo que fue Imevisión y del programa de revista Solórzano 3.0 en Once TV México.
     
     

  • Obtuve en dos ocasiones el Premio Nacional de Periodismo y he entrevistado a personalidades que van desde Mick Jagger hasta el subcomandante Marcos, pasando por políticos de todos niveles y de todos los partidos políticos.
     
    Desde julio de 2009, está en la red javiersolorzano.com, una apuesta que abre las opciones informativas en un medio nuevo con editoriales diarias vía podcast.