Si hace 6 años los fervorosos simpatizantes de López Obrador trataron a toda costa de que Felipe Calderón no tomara posesión, a lo que se sumaba el que lo siguieran a donde fuera, quizá ahora la escena se repita con algunos lopezobradoristas, pero todo con los #YoSoy132. Ayer lo hicieron saber y para ello ya tienen aliado, el movimiento de San Salvador Atenco; recordará usted que fueron quienes se opusieron a la construcción de un nuevo aeropuerto en zonas de su propiedad.
Se está incubando un movimiento que por ningún motivo se puede minimizar. Las manifestaciones se han dado en muchas ciudades del país y aunque en algunos casos no han tenido mucho eco, se han ido presentando movilizaciones que ya no le pasan de largo a los ciudadanos, mas allá que se vean afectados.
Un buen ejemplo es lo que pasó hace dos semanas en Tijuana. Un grupo de estudiantes paralizó una de las principales avenidas de la ciudad por más de 6 horas. Fuimos testigos de la vehemencia y radicalismo en que se está cayendo. Es evidente que vamos a una confrontación que quizá sólo pueda ser evitada por la forma en que el tribunal electoral haga su chamba, ya sea que ratifique a Peña o anule la elección. Uno de los integrantes del Tribunal nos dijo que ve “más materia que hace seis años”, ya veremos.








