De los más de 111 mil jóvenes que intentaron ingresar a la educación superior en la zona metropolitana de la Ciudad de México un 15% de ellos no buscará una nueva oportunidad y no estará en su horizonte de vida el estudiar. Dicho de otra manera, no lo volverán a intentar. Es probable que el fenómeno se repita en muchos estados del país, sobre todo en los que la densidad de población es alta.
El gran problema al que nos estamos enfrentando es que puede estarse dando un desinterés entre los jóvenes por estudiar una carrera por la falta de oportunidades, y porque les puede llamar la atención un entorno que en muchos casos es de alto riesgo.
A esto sumemos el qué tanto las universidades están siendo atractivas para los jóvenes que estudian en ellas. El cuestionamiento es integral. Está la falta de oportunidades por la imposibilidad de que todos los que quieren entrar a las universidades públicas lo puedan hacer; está, en muchos casos, un mercado de trabajo retraído para los egresados; están las “tentaciones” externas para los jóvenes; y está la falta de una política de Estado para la juventud. El problema evidentemente no es solo el 15% que no va a estudiar, el problema cruza a los jóvenes de México los cuales para colmo de males son juzgados solo por su apariencia.









ABSURDO e INJUSTO es, la distribución de gasto público. SEGURIDAD e IFE, con MEGA-Presupuestos, con resultados sospechosos e ignominiosos, mientras que el gasto en Desarrollo Social, se trasmite a los estados y estos, quién sabe que hacen con ello, porque terminan ENDEUDANDO las finanzas públicas. Hasta cuando NOS DAREMOS CUENTA que la clase política CORRUPTA, NO es la solución a nuestros problemas como país, como Sociedad?