López Obrador está en su pleno derecho de impugnar la elección. Para eso están los tribunales diseñados ex profeso para ello. La clave será el peso real de las denuncias y qué tanto éstas se pueden comprobar. Lo contrario va a producir enfrentamientos y va a poner en duda un proceso que en lo general ha sido positivo.
Uno de los argumentos es el de la compra de votos. La jornada del domingo no ha sido impugnada, por lo menos hasta ahora, lo que quiere decir que por ahí no va el asunto. Todos sabemos que los problemas están en el antes y después. La compra de votos es un asunto muy complejo de seguir. No hay manera precisa de saber si lo que se ofrece reditúa votos. Son demasiados los vericuetos que se tiene que presentar para poder comprobarlo. La idea de que los votantes “comprados” le saquen una foto con su celular a su boleta nos parece excesiva, pero a final de cuentas es un asunto a investigar.
La diferencia entre Peña y AMLO es de más de 3 millones de votos. La compra de votos tendría que haber llegado cerca de los 2 millones de ciudadanos “comprados”. Parece un exceso, pero desde ahí viene la protesta de López Obrador, la cual hoy empezaremos a saber de qué tamaño es; para que la elección se repita se requiere que el 25% de las casillas hayan tenido irregularidades.









La compra de votos si existió pero no directamente en las casillas como se pudiera pensar, sino que fue un plan para que en las demarcaciones marginadas les llevaran consultorios gratis, cemento y promesa de ayuda para sus lotes si votaran por el PRI, lo cual no es del agrado pues eso significa que prácticamente nos estamos muriendo de hambre y por un par de pesos vendemos nuestro futuro, que es seguir en las mismas condiciones para que en los próximos 6 años nos puedan volver a comprar el voto.
Es patetica la actuacion del Yosoy132 en la embajada en Londres. Eso si, muy buenos actores para el lloriqueo y el moqueo. Ponganse a estudiar que en donde los necesita el pais, no dando funciones pateticas en embajadas de pais del primer mundo
¿Si hubiera ganado AMLO no era un proceso fraudulento?¿Porque a fuerzas quieren imponer a un señor que esta obsesionado? Porque eso es ya una obsesion. Que diferencia con Josefina Vazquez Mota. Ella demostro que no estaba obsesionada. Que le atraia la posibilidad de ser la primera mujer presidente de Mexico, pero no por ello obsesionarse al grado de gritar y chillar cada 6 años
Entonces el Tribunal nos va a volver a decir: “Si la violaron pero nada más tantito”
Qué democracia tan pinche.